ATLÁNTICO

Ministerio de Educación cerró tres programas en la Universidad del Atlántico

El Ministerio de Educación nacional cerró tres programas académicos en la Universidad del Atlántico, como consecuencia de la falta de atención por parte de la Administración de la Universidad a los requerimientos del organismo estatal.

Roberto Figueroa Molina, representante de los profesores en el Consejo Superior de la Universidad del Atlántico, dijo mediante un comunicado que la Vicerrectoría de Docencia no prestó la importancia ni la atención requerida a la respuesta de un auto del Ministerio de Educación en el que requería ampliación de información sobre las condiciones del programa “y por la contestación mediocre presentada, el Ministerio decidió negar el registro”.

Los programas suspendidos por el Ministerio de Educación son los Programas Académicos de Técnico, Tecnólogo y Profesional en Operación Turística con siete años de historia en la Universidad del Atlántico.

Los siguientes son, el texto de la comunicación del profesor Roberto Figueroa Molina y la Notificación del Ministerio a la Universidad del Atlántico sobre la negación de los registros calificados.

Las malas noticias no dejan de rondar a la institución

Ahora, el desastre recayó sobre la oferta académica del alma mater. Por cuenta de unos decanos, y no por la página oficial, fui informado que en la pasada sesión del Consejo Académico y medio de una zambra de acusaciones mutuas y de las consabidas evasión de responsabilidades, la señora Rectora (e) Rafaela Vos Obeso comunicó que el Ministerio Nacional de Educación había negado, mediante Resolución motivada, la Renovación de los registros calificados de los Programas Académicos de Técnico, Tecnólogo y Profesional en Operación Turística con siete años de historia en Uniatlantico.

Nunca antes en la historia de la Universidad del Atlántico el Ministerio de Educación, le había cerrado unos programas académicos con estudiantes matriculados y profesores laborando. Nunca antes en la historia académica de la institución a un Vicerrector de Docencia lo habían mancillado cerrándole unos programas que están bajo su responsabilidad; en su creación, formulación y defensa, toda vez que estas acciones competen a sus funciones. Lo más denigrante que le puede pasar a un Vicerrector de Docencia, es que en su haber le quede registrado la macula de programas cerrados.

Pero, por que paso esto?. Frente al vencimiento de los registros calificados de los programas de Técnico y Tecnólogo de Operación Turística, la Universidad solicitó ante el Ministerio de Educación, la renovación de los registros calificados. A finales de 2015 el Ministerio solicitó mediante auto interlocutorio ampliación de información de una de las condiciones del programa.

La Vicerrectoría de Docencia no prestó la importancia ni la atención requerida a la respuesta del auto y por la contestación mediocre presentada, el Ministerio decidió negar el registro. Es necesario recordarle a la Vicerrectora de Docencia Clara Fay Vargas, que es su responsabilidad responder los autos de manera técnica e idónea para no exponer la Universidad a situaciones como la que está viviendo ahora, pues, los Coordinadores de Programas no responden autos en la Universidad. No le saque el cuerpo a su responsabilidad Vicerrectora Clara Vargas. No se haga la loca.

La vicerrectoría de docencia en el mes de marzo de este año, sin tener respuesta del Ministerio sobre los registros calificados de estos programas, autorizó la admisión de estudiantes a los mismos, de tal forma que mediante exámenes fueron admitidos estudiantes a unos programas que no se podían ofertar y por lo cual el Ministerio de Educación a través de su oficina de Inspección y Vigilancia puede sancionar disciplinariamente a la Universidad.

Si eso llegara a suceder seria la razón que el Ministerio tomaría para negar la aprobación de las Condiciones Iniciales de la Acreditación Institucional, ya que una Universidad sancionada no puede acreditarse así como tampoco abrir nuevos programas en el tiempo que dure la sanción. Todo este embrollo lo creo la ineptitud de la Vicerrectora de Docencia Clara Vargas, que solo se ha dedicado a perseguir y acosar laboralmente a quienes considera enemigos y acolitar a su grupo de copartidarias.

Pero la Rectora (e) quien no dio a conocer la negativa de los Registros Calificados de los Programas de Operación Turística por parte del Ministerio de Educación Nacional, sino que planteo como solución al problema de los estudiantes admitidos, que se matricularan en los programas diferentes a los negados, recurso que parece absurdo e irracional, pues, atenta contra los principios de independencia, libertad y autonomía de los alumnos que se sometieron a un examen buscando satisfacer su necesidad de estudio. Igualmente, la Universidad se vería abocada a una andanada de demandas que llevaría al ridículo total a la actual administración.

Pero, quienes responden por todo este daño. Inicialmente Clara Fay Vargas Vicerrectora de Docencia cabeza de todos los procesos de creación, modificación, renovación y desistimiento de programas académicos de acuerdo con normalización de procesos en la Universidad.

Graciela Angulo, Directora de Calidad de la Docencia funcionaria que coordina y ejecuta los procesos de registros calificados de los programas académicos.

Vera Judith Blanco, Decana de la Facultad de Ciencias Económicas, doliente de los programas negados y quien debió velar por el cabal cumplimiento de los procesos académicos y administrativos y no lo hizo.

Hasta cuando el Consejo Superior y el Ministerio de Educación permitirán tanto desgreño en Uniatlántico y se dedicaran a aplicar el control institucional a tantos funcionarios mediocres en Uniatlántico. En el próximo Superior esperemos que el Ministerio de Educación y el Gobernador Eduardo Verano de la Rosa, soliciten la renuncia a la Rectora (e) Rafaela Vos Obeso y los cargos de los demás funcionarios implicados en este bochornoso caso.

Todo lo que está pasando en la Universidad demuestra que la peor administración de la historia, es la que hoy está dirigiendo los destinos de nuestra institución. Ineptitud, desconocimiento, improvisación, impericia y desfachatez son los principios rectores de la gestión de la Universidad en estos momentos. La Universidad va camino al desbarrancadero y el Consejo Superior no se ha dado cuenta de eso. Por favor despierten de este letargo e inconsciente viaje.

Universitariamente,

ROBERTO FIGUEROA MOLINA
Representante de los Profesores Consejo Superior
Universidad del Atlántico.

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