ATLÁNTICO

Gobierno coreano concede becas a dos estudiantes de Uniatlántico

Dos estudiantes de la Universidad del Atlántico fueron seleccionados por el gobierno coreano y la Asociación de Voluntarios de Extensión de Corea, KOVA – Korean Outreach Volunteer Association como los ganadores de una beca de estímulo al estudio, para continuar profundizando el aprendizaje de coreano.

Se trata de Jesús Alberto Mugno Pérez, de Ariguaní (Magdalena), con 25 años, estudiante de 4to semestre de Administración de Empresas y José David Oviedo Martínez, quien vive en Malambo, con 21 años y en 10º semestre de Derecho en la Universidad del Atlántico.

Al recibir el diploma y el apoyo económico en el despacho rectoral, los jóvenes compartieron con el rector Carlos Prasca Muñoz, la Asistente de Idiomas, A reum Baik y la jefe de la Oficina de Relaciones Interinstitucionales e Internacionales, Diana Restrepo Arévalo. Durante la charla los estudiantes hablaron de sus historias personales y lo importante que ha resultado conocer de la cultura y el idioma coreano.

Para Jesús Alberto siempre será difícil aprender caracteres nuevos, porque el alfabeto coreano es muy diferente al español. “Hay más vocales, son 19, que dan sonidos diferentes, que no hay en nuestro idioma. El coreano tiene algo especial y es que además de la cultura, la escritura es diferente” indica.

Empezar a estudiar este idioma fue un reto para él porque ha podido conocer de un país que en los últimos años ha avanzado bastante. Al decidirlo, lo consideró un desafío, una meta que se propuso, que según expresa, ha sido emocionante, a pesar de que ha habido dificultades.

“Es una forma de estimularse a uno mismo, a querer superarse cada día más; es un pretexto para hacer cosas que no hemos hecho, ir más allá de lo que nos hemos imaginado. La dificultad para aprenderlo depende de cada uno, requiere disciplina, que uno se enamore del idioma y lo tome como un reto personal y lo logre”.

A Jesús le encantan los idiomas, está en categoría B1 de inglés, le gusta el italiano, maneja lo básico y ha aprendido de manera autodidacta el portugués, y ahora está estudiando el coreano. Por eso, ganarse el estímulo económico de Koika significa que “todo lo que uno emprenda aunque al comienzo no sea fácil y no se entiendan muchas cosas, la recompensa se va a ver reflejada; no hay nada que uno haga, que sea a la loca y no tenga ningún fruto. Estudiar coreano traerá beneficios a mi vida”.

Por su parte, José David cuenta que el semestre pasado iba a estudiar inglés pero la matrícula académica de Derecho fue posterior y no sabía que horario tendría, por eso no se inscribió. “Cuando hice todos estos trámites y supe que había una nueva convocatoria para coreano, me decidí y aquí estoy”.

Para practicar y acostumbrar el oído, además de las clases, trata de ver series y películas en el tiempo libre y youtubers que hablan de la cultura de allá, con palabras coloquiales o populares, que complementan lo que aprende en el aula.

“En mi casa saben que estoy estudiando coreano, pero no saben que me gané este premio. Fue un proceso en el cual la profesora nos postuló para la beca, presentamos los papeles y se dieron las cosas y nos la ganamos y nos dieron el incentivo económico por estudiar coreano”.

Para mi aprender coreano ha representado una experiencia nueva enriquecedora, son países muy diferentes y en cada clase es algo nuevo que uno aprende. Lo ayudan a crecer como persona y valorar cosas que en el país uno ve como normal, pero que en otras partes no lo es. Es difícil, pero cuando se propone las cosas, estudiando, yendo a clases, si se puede; concluye José.

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