El director territorial de la Fiscalía, José Martínez, admitió que la extorsión está desbordada en el Atlántico y que las “cárceles están sin Dios ni ley, con excesos de privilegios para los internos”.
El funcionario clamó por políticas públicas coherentes para defender a los ciudadanos.
“Es una preocupación del Fiscal General que frecuentemente viene a Barranquilla a realizar estrategias para combatir la criminalidad. Las extorsiones han aumentado así como los homicidios colectivos. El fiscal nos ordenó que nos multiplicáramos en nuestras capacidades funcionales. Tenemos 14 iniciativas investigativas y 14 estrategias para impactar las grandes estructuras delictivas y la meta es impactar en todas estas grandes estructuras delictivas porque hay una pugna y una guerra por el microtráfico y por el mercado ilegal de la extorsión en el suroccidente de Barranquilla, en Soledad y Malambo”, dijo el funcionario.
Agregó que: “No hay un control efectivo en las cárceles, que extorsionan a las personas no importándoles sus ingresos, pero tenemos una gran cantidad de recurso humano que hay que concentrar. Estamos con las grandes estructuras como son el Gaula y la Policía, pero hay un grupo especial del CTI, que tiene un apoyo del ejército y con ellos es que vamos a trabajar en el tema de la microextorsión”
Con respecto a los homicidios, el funcionario indicó que la institución que él representa en el Atlántico ha esclarecido 188 homicidios dolosos, lo que es una cifra histórica a pesar de que el homicidio ha aumentado.
“A nosotros nos corresponde como garantes de la institucionalidad atender los temas de justicia, pero realmente sí hay unos temas de política social que hay que prestarles importancia porque son muy importantes ya que en un municipio se conjugan todos los problemas como desplazamientos, emigrantes, carencia de cámaras, etc. Es muy importante las políticas públicas en materia social. Hay una cantidad de homicidios por riñas que impiden a las autoridades tener el control y tomar medidas, pero eso se puede manejar con controles preventivos desde la institucionalidad es decir desde las distintas dependencias de la Alcaldía”, dijo.
Agregó que: “Mientras no haya efectivamente una estructura carcelaria para los temas de humanización y de control a los reclusos, siempre estaremos haciendo requisas en los que encontramos celulares, relojes costosos y otros elementos y eso es desgastante porque se vuelve un círculo vicioso”.


