“Nosotros en familia queremos mucho a Nicolás Petro y su padre nunca lo abandonó”.
La anterior afirmación es de Mary Luz Herrán, exesposa del presidente Gustavo Petro, quien reconoció que le duelen las heridas familiares y espera que todos los hermanos se abracen pronto.
“No entiendo realmente por qué Nicolás afirma que su padre lo abandonó porque Gustavo se tuvo que separar dolorosamente de su hijo para proteger su vida. Cuando uno está en la clandestinidad y su papá ocupaba un puesto en la Dirección Nacional del M-19, en el año 1986 y sale de la cárcel, a los seis meses de salir se va con su hijo y con su esposa al Santander, pero la clandestinidad es muy compleja porque una persona que está en esas condiciones no puede andar con su familia. La pone en riesgo. Él le dijo a su compañera que se fueran a la casa de su mamá, es decir a donde la abuela paterna en Cajicá para protegerlo y no porque no lo quisiera”, dijo Mary Luz Herrán.
La mujer que tuvo con el presidente Gustavo Petro dos hijos llamados Andrea y Andrés, dijo que: “Yo puedo dar testimonio de que Petro adora a su hijo como a los míos, pero Gustavo se tuvo que separar de ellos al año de nacido de Nicolás. Luego a Gustavo lo cambian de lugar de trabajo, pasando por Barrancabermeja, luego el Tolima y hasta allá fue a parar Nicolás con su mamá porque Gustavo no quería tener su hijo tan lejos. Recuerdo que Gustavo iba a visitar a su hijo, no lo quería tener lejos, pero tampoco podía convivir con él porque estaba en la clandestinidad”.
Mary Luz Herrán también señaló que se hizo el esfuerzo para que Nicolás Petro se fuera para Bélgica, pero su madre y actual Primera Dama de la Nación no aceptó. “Cuando Gustavo y yo regresamos de Europa, estuvimos con Nicolás, que estaba muy pequeño. Petro nunca estuvo alejado de su hijo y siempre estuvo pendiente de su alimentación y sus estudios. Gustavo nunca abandonó a Nicolas”, agregó.


