El sistema de transporte Transmetro atraviesa una profunda crisis financiera, que le tocará al próximo alcalde manejar con tacto y firmeza, pero los concejales también tienen su punto de vista y sus propuestas.
Así, el concejal Richard Fernández planteó una reingeniería del sistema para salvar el Transmetro y la búsqueda de acompañamiento de los congresistas del Atlántico para enfrentar la profunda crisis del sistema de transporte.
“En los próximos cuatro años, tenemos que garantizarles a los barranquilleros un sistema de transporte óptimo, con vehículos en permanente mantenimiento. Porque hoy lo que estamos viendo es un déficit y una crisis financiera profunda”, dijo el dirigente.
Explicó que “la crisis del Transmetro es un problema de fondo porque no se está cumpliendo con la deuda de los bancos, lo que ha ocasionado el bloqueo de las cuentas”.
Para el concejal Fernández con la bancada liberal y de otros partidos, se deben unir esfuerzos para garantizar que los recursos lleguen a las arcas del Transmetro durante los próximos cuatro años y que así se les dé una tranquilidad a los usuarios.
“En otras ciudades los recursos le están llegando de la Nación, pero aquí no veo voluntad política. Además, al gerente del Transmetro le ha faltado gestión administrativa y gerencial de reingeniería para sacar adelante a la empresa. Hay que hacer bien la tarea, hay que ir a Bogotá a buscar los recursos y hablar con los congresistas”
Por último, señaló que, si bien la flota de buses ha aumentado, se debe hacer el esfuerzo que esta opere.
LA CRISIS
El sistema de transporte masivo Transmetro funciona con dos operadores, que tienen a disposición 194 vehículos, de los cuales 79 son de la empresa Metrocaribe y 115 de Sistur. Sin embargo, la crisis económica por la que atraviesan se ha agravado tanto en los últimos dos años, que incluso el 5 de agosto del año pasado, los conductores de Metrocaribe salieron a huelga denunciando que les debían hasta un mes de salario y que los buses presentaban fallas técnicas, por lo que constantemente se varan.
Actualmente –según información entregada por Transmetro– el Sistema solo atiende el 17 % de la demanda del transporte público de Barranquilla.
Si bien Transmetro sostuvo que en estos momentos se tiene una situación financiera “equilibrada”, el Sistema aún no logra ser autosostenible. En varias ocasiones los concesionarios han suspendido operaciones por falta de recursos. A eso se suma que la flota como las estaciones presentan un alto grado de deterioro, lo que ha incidido en la prestación del servicio y que los usuarios migren a otras alternativas de transporte para movilizarse.
Actualmente la movilización promedio para el año 2023 en día hábil ronda los 74.509 pasajeros. No obstante, el mejor año de operación ha sido 2019 con una cifra promedio día hábil de 139.463 y un Índice de Pasajero por Kilómetro (IPK) de 2,9.
El servicio estaba diseñado en principio para atender una demanda de cerca del 30 %, es decir, transportar a unos 300 mil usuarios. A esta cifra nunca se ha llegado y es muy difícil llegar porque incluso con la infraestructura construida y las concesiones de operación, el número de buses que se tienen no dan para mover esa cantidad de usuarios al día en la ciudad.


