Hoy se afeita el sacerdote Cyrillus Swinne porque la Alcaldía de Barranquilla le giró la platica del mes de junio destinada a la atención de ancianos en el Centro San Camilo. Quedan pendientes los pagos de los meses de julio y agosto.
Así lo informó el religioso quien indicó que estaba muy contento por la solidaridad que le mostraron empresarios y medios de comunicación ante la difícil situación que vivió.
Cyrillus también indicó que tiene la esperanza que la plata que le deben de los meses de julio y agosto por prestación de servicios a los adultos mayores de escasos recursos le sea girada a mediado de septiembre.
El religioso cumplió diez días sin afeitarse como símbolo de protesta por el no pago de los recursos.
El padre Cyrillus explicó que la alcaldía distrital asumió el 80 por ciento de los gastos para la obra social.
“Atendemos a 70 ancianos pobres. Nosotros ponemos las instalaciones y su mantenimiento, así como el 20% de los gastos de funcionamiento y la alcaldía, a través de un contrato, asume el 80 % de los gastos de operación. La cuenta del mes de junio, que ya nos pagaron, asciende a 175 millones de pesos y queda pendiente julio, que asciende a 173 millones de pesos y el mes de agosto que ya terminó”, expresó el sacerdote.


