“El presidente Gustavo Petro hace un ataque frontal a la periodista Vicky Dávila porque le dice que es la vocera de la extrema derecha e insinúa que es el paramilitarismo el que está detrás de esta periodista”.
De esa manera se pronunció la periodista y analista española Salud Hernández, quien señaló que al presidente le molesta que la revista Semana, con Vicky Dávila a la cabeza, haya destapado las irregularidades sobre Laura Sarabia, y los dineros sucios de la campaña. “El presidente está muy enfadado y lo que busca es silenciarla él u otro. Llamar a una persona como la vocera de la extrema derecha en Colombia tiene una connotación muy peligrosa”, afirma.
Salud Hernández insistió en que los ataques no solo van contra la revista Semana sino contra otros medios. “Atacaron a Caracol porque reveló los acuerdos pactados por los amigos y familiares de Petro en las cárceles para que apoyaran al presidente en las elecciones”.
Salud Hernández señaló que, si bien el presidente tiene buen discurso, escribe muy mal en sus redes. “Yo no me imagino un presidente serio escribiendo de esa manera ni lanzando esas acusaciones tan viscerales. No es propio de un jefe de estado”, anotó la periodista.
Indicó que Petro es un presidente populista. “No importa si el populismo es de izquierda o de derecha. Al final son populistas. El expresidente Donald Trump todos los días utilizaba las redes para ver qué fuego prendía y aquí tenemos un presidente que es incoherente”.
En su artículo publicado en la revista Semana titulado Y Petro sacó su arsenal… contra Vicky Dávila, Salud Hernández señala que: “El presidente Gustavo Petro dejó claro al país, desde que tomara posesión, que él no gobierna para todos, sino para los suyos. Que matricula de enemigo a quienes piensan distinto. Pero el trino que escribió en X (antes Twitter) contra Vicky Dávila, cargado de un odio visceral, traspasó la frontera de lo admisible”.
Y agrega que: “No solo le dedicó improperios, sino que le puso una lápida encima. Basta con ver los panfletos con el rostro de Dávila y el lema “Desinformación. Desestabilización. Revista paramilitar” para comprobar que el mensaje presidencial surte efecto. De alguna manera justifica las amenazas contra la directora y las agresiones a Semana”.
“(…) la periodista que en realidad es una militante de la extrema derecha y quizás su vocera más importante”, insulta el presidente. “Hasta Fox el medio de la derecha norteamericana ha sido condenado por una justicia bastante conservadora cuando su información ha destruido personas inocentes y cuando la mentira ha sido llevada al máximo de la mentira. ¿Quién defiende los derechos del calumniado o calumniada? ¿Hasta cuando confundiremos el derecho a la persona y su buen nombre aplastado por completo por el derecho de destruir a esa persona solo porque no piensa igual que la activista o porque se atravieza en su negocio?”, sigue el mensaje de Petro en la plataforma X.
Por último, Salud Hernández agrega en su columna que: “Dado el alto grado de violencia verbal que suele emplear el jefe de Estado en sus apariciones públicas, es comprensible que su largo trino haya pasado casi inadvertido. Unido a que las diatribas contra Vicky Dávila y Semana se volvieron paisaje en este gobierno. Olvidan, con excesiva frecuencia, que ya no son tirapiedras ni opinadores ni opositores, sino miembros del Ejecutivo. Y que dirigen los destinos del país con solo la mitad del apoyo electoral. Si Gustavo Petro fuese un estadista, comprendería que su labor principal es unir y convencer, en lugar de dividir, vilipendiar y aplastar”.


