Después de 22 años de abandono y desidia, el constructor del lote donde funcionaba el mercadito del barrio Boston, en Barranquilla, llegó a un acuerdo con los vendedores, pero ahora falta que la Alcaldía y la empresa Edubar los reubique.
Así lo confirmó Alex Estarita, el abogado de los vendedores quien explicó que los 43 vendedores que ocupan el espacio de lo que antes fue el mercadito de Boston esperan que el Distrito no se demore en la pronta solución.
Hay que resaltar que los vendedores trabajan bajo la modalidad de ‘pico y placa’, es decir se turnan los negocios, para poder sobrevivir.
“En la problemática social del mercadito de Boston, hay varios involucrados como son Edubar, la Alcaldía Distrital y los vendedores. Nosotros como vendedores aceptamos ciertas condiciones para que se concluyeran las obras de la plaza del mercado y se reubicaran en los metros correspondientes que por derecho propio se habían ganado, pero esa reubicación no dependía del constructor sino de la Alcaldía y de Edubar. Con el cambio de administraciones se ha llegado a la desidia. Hemos tenido que defendernos de las entidades oficiales que consideran que se ocupan espacios públicos, de la Triple A y de otras entidades que atacan a los vendedores que diariamente buscan su sustento”.
Agregó que: “Llegamos a un acuerdo porque el señor Iván Osorio siempre ha estado presto a solucionar, pero tiene razón cuando se pregunta qué pasará con los derechos de los vendedores porque eso lo tiene que resolver el Distrito y Edubar”.
De acuerdo con el abogado, en cualquier momento los vendedores están dispuestos a reunirse con los funcionarios del Distrito y Edubar y llegar a un feliz término, pero esto último es una decisión de la administración.
“El acuerdo consistió en la firma de un acuerdo de transacción mediante el cual el constructor Iván Osorio, a quien se le vendió el lote, le reconoce una compensación a los usuarios del mercadito siempre y cuando la Alcaldía y Edubar asuman los trabajos de reubicación”.
“Cuando el señor Iván Osorio compró el lote, en la escritura quedó señalado que hay unos vendedores que se tienen que reubicar. Resulta que en el proceso se tuvo que destruir el edificio y el compromiso que quedó fue ubicar a los vendedores en el primer piso pero como algo provisional. Resulta que se acordó entregarles una compensación, pero esta no sería de un valor superior, lo que dejaría a los vendedores sin trabajo. El constructor Iván tiene la disposición, pero con la Alcaldía ni con Edubar no nos hemos podido entender porque con el cambio de administración tienen el desconocimiento de las obligaciones establecidas con los usuarios del mercadito”, indicó el abogado.


