Por Amilkar Acosta
Los precios en la Bolsa venían experimentando una espiral alcista, al punto de superar el precio de escasez. En ello ha influido mucho el stress del sistema eléctrico debido al estrecho margen entre oferta y demanda.
No obstante, este subió recientemente de 2.7% al 5% con la entrada de las 2 nuevas unidades (600 MW) de Hidroituango para completar 4 de 8. A ello se vino a sumar la repotenciación de las plantas de Candelaria, incorporando 250 MW más y de allí la descolgada del precio en Bolsa.
Además, en los primeros días de noviembre se dio una presencia inesperada y extrema de lluvias debido a condiciones atmosféricas inestables, como la convergencia de vientos húmedos, frentes climáticos o tormentas intensas.
Los aportes hídricos pasaron de 56.1 a 93.2% con respecto al promedio histórico para igual período entre el 23 de octubre y el 6 de noviembre. Según datos del mercado, por ejemplo, durante esos días a hidrosogamoso, por ejemplo, ingresaron más de 2,000 mts3/seg. que es en la práctica cuatro veces más que el promedio histórico.
No obstante, no hay que hacerse ilusiones, con una matriz de generación como la colombiana que es 68% hidroeléctrica, menores lluvias, a medida que arrecie el fenómeno de El Niño, a partir del mes de diciembre, significa necesariamente mayor generación de fuentes térmicas que son más costosas. Tanto más en cuanto que los precios del carbón y del gas han pasado de $200.000 la tonelada a $400.000 y de US $5 el millón de BTU a US $16. Eso tiene un impacto en el componente de generación (G).
Mas allá del fenómeno del niño, sino aumenta la oferta de energía en el país mediante la terminación de proyectos estratégicos (Ituango, Eólicos de la Guajira, etc.) y el desarrollo de nuevos proyectos de transmisión, mientras la demanda siga creciendo, la tendencia al alza va a continuar por efecto del desajuste pronunciado entre oferta y demanda.
El sector eléctrico necesita grandes inversiones en los diferentes componentes de la cadena para que los precios realmente bajen y haya seguridad energética en Colombia, para lograr esto la estabilidad en las reglas de juego es clave ya que se trata de inversiones multimillonarias. Y allí es donde es crítico lo que está pasando con la CREG, que pasó de la interinidad a la inoperancia y ahora, después que se retiró su director, ¡está al garete!
Huelga decir que el impacto de la baja de los precios en bolsa deberá reflejarse, a través del cargo por generación (G) en la factura de noviembre que recibirán los usuarios como un alivio en diciembre. Pero, lo que se presagia es que el mismo será flor de un día. ¡El impacto del precio en bolsa en la tarifa al usuario final depende del grado de exposición de la empresa que le presta el servicio!


