Antonio Mendoza, un médico cirujano, conoce al detalle el proceso de creación del programa de Medicina en la Universidad del Atlántico pues ha estado al frente del mismo, acompañando a los rectores de turno.
El galeno explicó que “el programa de Medicina de la facultad de Ciencias de la Salud fue aprobado en noviembre del 2000. Tuvo código del Icfes lo que hoy se conoce como el registro calificado. El programa se aprobó en la rectoría de Ubaldo Meza Ricardo de quien yo era su asesor y estaba programado para iniciar en el año 2001, pero la historia de ese programa viene de tiempos atrás”.
Indicó que en el año 1968 se presentó un proyecto de ordenanza a la Asamblea Departamental del Atlántico, pero no avanzó porque se dijo que los estudiantes de la Universidad del Atlántico podían ser transferidos a la Universidad de Cartagena. “Posteriormente, en 1979, fue presentada una nueva ordenanza la cual sí fue aprobada y por la cual se creaba el fondo profacultad de Medicina de la Universidad del Atlántico. Fue en la misma época que nació el Hospital Universitario de Barranquilla en el barrio los Andes”.
Agregó que: “Todos los tiempos se han venido alargándose porque en esa misma época de 1979, siendo rector Ernesto Camargo con el nacimiento de la sede norte de la Universidad del Atlántico o Ciudadela Universitaria, fue creada la facultad de Ciencias de la Salud y era una base importante, pero él salió de la rectoría y el proyecto no siguió adelante”.
De acuerdo con el médico cirujano fue en la Gobernación de Rodolfo Espinosa Meola y siendo Ubaldo Enrique Meza rector, cuando se conformó un equipo que comenzó a trabajar en diciembre de 1998. “Se capacitaron profesores porque era un programa revolucionario que contaba con la asesoría de la Universidad Nacional de Colombia, del Valle y de Antioquia y con universidades de Holanda y Canadá. Lamentablemente faltó voluntad política y fue en la Gobernación de Ventura Díaz Mejía cuando él lo aplazó y quedó engavetado. Ubaldo sale de la rectoría y Juan Romero Mendoza no hizo nada. En ese momento hubo palos en la rueda”, afirmó.
Por último, señaló que en el año 2017 el rector Carlos Prasca y el entonces gobernador Eduardo Verano De la Rosa intentaron iniciar un nuevo proceso con un acuerdo académico, que no era necesario que fuera nuevo, sino que se debía actualizar ya que el que existía tenía vigencia. “Lo que había que actualizar era el componente financiero porque el acuerdo académico tuvo vigencia hasta el año 2017. Ahora, el rector Danilo Hernández retoma el proceso y se debe enfrentar a pares académicos que deberán evaluar si están dadas las condiciones académicas y de infraestructura para poner en funcionamiento dicho programa”.


