Los pensionados de la Unidad de Salud de la Universidad del Atlántico denunciaron el despilfarro de recursos y la falta de atención a los usuarios. Se declararon en alerta general y piden intervención del gobernador Eduardo Verano.
Los afiliados cotizantes, la mayoría adultos mayores, viven un suplicio para acceder a los servicios de la Unidad de Salud por las demoras en la autorización de especialistas y la entrega de medicamentos que se ha agudizado por un déficit que alcanza los 20 mil millones de pesos.
De acuerdo con la Asociación de Jubilados de la Universidad del Atlántico, Asojua, la causa del problema está en las demoras de los giros que la administración de la Universidad del Atlántico, la rectoría, debe hacerle a la Unidad de Salud.
“En la Universidad del Atlántico no hay un buen servicio en la Unidad de Salud. Nosotros hemos insistido en este tema y no hemos obtenido respuesta. El Consejo Superior tomó la decisión de trasladarle todos los poderes de la unidad al rector de la Universidad, pero este ha sido indiferente y apático y en varias ocasiones ha expresado su decisión de cerrar la unidad de salud. A nosotros no nos reciben en ninguna parte porque somos una población envejecida por lo que no nos pueden dejar al vaivén de la suerte. Estamos en una situación difícil y estamos exigiendo que le destinen unos recursos a la unidad para la prestación de los servicios, tal como lo señala el Plan Nacional de Desarrollo. El Consejo Superior se burló de eso y vamos a ver qué hacemos con el Gobernador para que la disposición nacional se cumpla”, dijo Jorge Salazar, presidente de Asojua.
Agregó que: “En estos momentos están funcionando los servicios de una clínica, los servicios de urgencias son a medias, algunas veces entregan los medicamentos y los especialistas no están atendiendo porque no tienen contrato. Hay una paquidermia en la unidad por culpa del rector de la Universidad del Atlántico, Danilo Hernández. Esa es la situación crítica que estamos denunciando”.
De acuerdo con el vocero de Asojua, son 400 los pensionados afiliados a la mencionada unidad, pero en total son 2 mil 500 usuarios los beneficiados. La unidad tiene ingresos por mil millones de pesos, pero 500 millones de pesos se van en compra de medicamentos. “Estamos desamparados y exigiendo a la universidad que cumpla el Acuerdo 09 que señala que el 5 por ciento del presupuesto de la universidad debe ser destinado para el funcionamiento de la universidad. Estamos hablando de un poco de plata porque el presupuesto de la universidad este año asciende a 400 mil millones de pesos, lo que significa que para la unidad se tendría que destinar 20 mil millones de pesos”, terminó señalando el vocero de Asojua.


