La alcaldesa de Campo de la Cruz, Vanessa Torres, clamó la ayuda de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para atender la sequía en el sur del Atlántico.
De igual forma, convocó a los congresistas del Atlántico para que le ayuden a resolver el grave problema ambiental y social que afronta su municipio ya que buena parte del municipio no tiene agua potable.
“Necesitamos la ayuda de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres pues la Gobernación ni el municipio damos abasto ante la grave situación que estamos viviendo”, dijo la mandataria municipal.
“La verdad estoy bastante preocupada porque vengo de visitar la bocatoma y si bien los trabajos se están haciendo, van muy lento. Creo que se necesita la tubería para llegar hasta el propio río, porque lo que estamos haciendo ahora es sacando un canal con una maquinaria de uno de los brazos del río hasta la bocatoma y creería que ese trabajo está lento y en poco tiempo vamos a estar sin agua”, expresó Torres.
Sostuvo que actualmente el servicio de agua potable es intermitente y llega con poca fuerza en los barrios centrales de Campo de la Cruz, caso contrario a lo que pasa en la periferia donde hace más de dos meses no les llega el recurso hídrico.
“Estos barrios que no tienen agua los estamos abasteciendo con carrotanques. En el corregimiento de Bohórquez también está difícil la situación y de igual manera estamos supliendo a la población con esta estrategia”, dijo Torres, quien agregó que más de la mitad de la población de Campo de la Cruz se está viendo afectada por esta situación.
La situación la están viviendo los cerca de 30.000 habitantes de este municipio del sur del departamento, pues el nivel de río Magdalena ha bajado hasta tres metros en los últimos días y se han creado una especie de islotes en el brazo del afluente que cruza a la altura de esta población.
Por su parte, Edwin Ortiz, jefe de Unidad de Gestión Aqualia Atlántico, empresa prestadora del servicio de acueducto, señaló que los carrotanques continúan suministrando el preciado líquido a las zonas afectadas.


