Después de ocho años de haberse iniciado la recuperación de la infraestructura educativa del Colegio José Eusebio Caro, las obras siguen inconclusas. La rectora de la institución Julia García pidió a la Secretaría de Educación priorizar el tema.
La rectora explicó que los trabajos incluyen la construcción de nuevas obras, adicionadas con la compra de dos predios a favor de la institución. Eso se dio en el gobierno de Elsa Noguera.
Luego, en el gobierno de Alejandro Char, se iniciaron los trabajos. “Allí terminaron la mitad de la construcción proyectado. La otra mitad es una bodega que está en uso de la Secretaría de Educación y que los trabajos de remodelación no se han adelantado”, dijo Julia García.
La segunda fase consistió en la recuperación de aulas y baterías sanitarias, obras que no se continuaron por la pandemia. “En estos momentos tenemos inhabilitadas once aulas escolares. Se habla de ocho años en conjunto por esa primera intención de ampliar y mejorar la institución, pero no se han terminado las obras. Desde hace dos años comenzó la intervención, y se continua, pero a un paso demasiado lento hasta el punto de que se hizo necesario el arriendo de una sede en el barrio Lucero. Allí tenemos más de 300 estudiantes en esa sede. Ya vamos a cumplir dos años de estar allí”, explicó la rectora.
También indicó que la situación que atraviesa el colegio, maltrata las condiciones laborales de los docentes. “Son aulas demasiadas pequeñas, calurosa y muy distante entre las dos sedes. Eso ha generado inconformidad entre los padres de familias”, señaló.
El colegio cuenta con 1.060 estudiantes y en la sede alterna hay 300 de transición, primero, sexto y séptimo grado.
La lentitud de las obras la ha generado el cambio de contratistas y la suspensión de las obras. “El año pasado nos dijeron que el 30 de noviembre nos iban a entregar el aula intervenida, pero a la fecha las obras no han continuado”, terminó señalando la rectora.


