“El camino que he recorrido respaldando el béisbol en Barranquilla ha sido muy hermoso. Las mujeres en este deporte hemos sabido reemplazar a las madres que no hacen presencia en la cancha y los niños y jóvenes así lo sienten”.
De esa manera se pronunció Érika Crisson, quien es directora del club Once de Noviembre y madre del coach de Grandes Ligas, Luis Sierra, al referirse al rol que juegan las mujeres dirigentes en el deporte.
La mujer que se ha caracterizado por su empatía y don de gente dijo que: “nosotras, muchas veces, emulamos a las madres que no están con los muchachos y ellos sienten que hay empatía en el acompañamiento, en el consejo y en el amor que es innato en las mujeres. La mujer va a ser un complemento para ir formando, a través de todos los procesos, una mejor persona”.
Indicó que “siempre he sido respetada, se me han abierto muchas puertas y ahora en el papel de abuela me siento realizada. Estoy feliz con mis roles”.
Reconoció que, en un momento, las mujeres eran las que manejaban el beisbol en el Atlántico. “El afecto nos involucra más para que en esos espacios los niños tengan una mejor calidad de vida, alejándolos de las esquinas. En todos los deportes hay líderes que se convierten en apoyo para los que practican. Las mujeres no competimos con los hombres, sino que somos un complemento por eso siempre somos visibles”.


