(CNN Español) — El presidente de Colombia, Gustavo Petro, planteó convocar a una Asamblea Nacional Constituyente si no se aprueban las reformas sociales que propone su Gobierno.
“Si las instituciones que hoy tenemos en Colombia no son capaces de estar a la altura de las reformas sociales que el pueblo, a través de su voto, decretó, demandó y mandó y ordenó, entonces no es el pueblo el que se va arrodillado hacia su casa derrotado. Son las transformaciones de esas instituciones las que se tienen que presentar, no es el pueblo el que se va, es la institución la que cambia”, argumentó.
“Por tanto, si esta posibilidad de un Gobierno electo popularmente, en medio de este Estado y bajo la Constitución de Colombia, no puede aplicar la Constitución porque lo rodean para no aplicarla y le impiden, entonces Colombia tiene que ir a una Asamblea Nacional Constituyente, Colombia no se tiene que arrodillarse”, insistió.
Petro, primer presidente de izquierda en Colombia, asumió el poder en 2022 tras ganar las elecciones de ese año en segunda vuelta. El Gobierno busca impulsar grandes reformas en materia de salud y de pensiones, pero hasta ahora se ha encontrado con el rechazo de la oposición en el Congreso.
El anuncio de Petro ha desatado todo tipo de reacciones políticas y de opinión. “La inestabilidad Constitucional, la inseguridad jurídica, impiden echar raíces sólidas de progreso. Los ajustes, sean constitucionales, legales, administrativos, que son la savia vital de la democracia, no pueden ser remplazados por el ultimátum de imposición o destrucción”, sostuvo el expresidente Álvaro Uribe en su cuenta de X, antes Twitter.
Antonio Navarro, exconstituyente y excompañero del presidente Petro en el desmovilizado grupo guerrillero M-19, también se manifestó sobre la propuesta y afirmó: “No luce necesaria una nueva Asamblea Nacional Constituyente en estos momentos”.
La exalcaldesa de Bogotá Claudia López se sumó a las opiniones. “En democracia protegeremos la Constitución del 91, que sí fue fruto de un acuerdo nacional y ciudadano. Petro no tiene mayorías ni para aprobar una Ley ordinaria mucho menos para convocar una Constituyente. Él lo sabe, pero lo dice para sembrar caos, división y polarización que son las herramientas con las que maniobrará el periodo que le queda”, sostuvo López en su cuenta en X.
El presidente del Congreso, Iván Name Vásquez, también se pronuncio y lo hizo en una plenaria. “Yo creo que es de suma gravedad que el señor presidente de Colombia literalmente ayer habló de un golpe de mano o institucional. No se trata interpretaciones, ni de evocaciones, ni sentimiento, ni interpretaciones doctrinarias. Y no tengo más remedio que responder con firmeza que este no es un congreso genuflexo y que no está dispuesto a aceptar que del presidente de la República provenga una amenaza a la democracia y al Congreso de la República. A la democracia porque desconocer la institucionalidad en primer término es decir contra ellas. Y al Congreso porque ha sido muy claro de manera equivocada errática y desvariada, el señor presidente al plantear una Asamblea Nacional Constituyente por la vía de los cabildos y de los comités y no por la vida de la Constitución que prescribe un camino definido”.
Agregó que: “Traiga aquí señor presidente, la ley que convocaría una Asamblea Nacional Constituyente como es el mandato constitucional, no se invente caminos que no aceptamos, no envilezca la democracia colombiana. Usted recibió de ella un mandato y debe respetarlo y no envilecerlo”.
Uno de los congresistas que argumentó por qué sería viable una Constituyente fue el representante David Racero, quien expresó a través de su cuenta de X: “En el fondo, una Asamblea Constituyente es el pulso estructural de un pueblo por vencer, de una vez por todas, a ese poder de los mismos de siempre que se niegan a cambiar y que aún tienen secuestrado al Estado. (…) El presidente invita al inicio de una conversación, y es el pueblo el que decide cómo empujar la historia”.
También el representante Alejandro Toro se pronunció sobre esta propuesta: “Los extremistas ya le están llamando tirano, pero Uribe también la ha propuesto. La diferencia es que Petro la concibe para beneficio del pueblo colombiano y no para profundizar los beneficios de unas pocas élites. Es hora de que el pueblo sea el que tome partido en el diseño de su propio destino”.
NO BUSCO LA REELECCIÓN
Sobre la posibilidad de que con una eventual asamblea nacional constituyente se abra la puerta a una reelección, el presidente Petro descartó la idea de ser reelegido.
“No estoy buscando una reelección presidencial. No tengo intención de reelegirme y no impulsaré reformas o una constituyente en ese sentido, así lo he dicho desde siempre”.
Aseguró que tampoco le interesa ampliar su mandato.
“No me interesan esos temas. Varias veces ha salido el asunto de que el periodo de los alcaldes coincida con el presidencial. Y allí tienen que hacer un ajuste constitucional. Pero mi obsesión no es esa”, afirmó.
En la Constitución de 1991 quedaron fijadas las reglas de juego para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia. “El Congreso podrá disponer que el pueblo en votación popular decida si convoca una Asamblea Constituyente con la competencia, el período y la composición que la misma ley determine. Se entenderá que el pueblo convoca la Asamblea, si así lo aprueba, cuando menos, una tercera parte de los integrantes del censo electoral.
La Asamblea deberá ser elegida por el voto directo de los ciudadanos, en acto electoral que no podrá coincidir con otro. A partir de la elección quedará en suspenso la facultad ordinaria del Congreso para reformar la Constitución durante el término señalado para que la Asamblea cumpla sus funciones”, reza el artículo 376.
El último censo electoral estableció que en Colombia 40.292.068 personas están habilitadas para votar. Para aprobar la realización de una asamblea nacional constituyente al menos una tercera parte de esos votantes deberían dar su voto afirmativo en las urnas.


