Estoy algo confundido y desilusionado, pensando en el mañana, y en cómo nuestro país pueda estar.
Es por tantas vainas incomprensibles, y cosas aparentemente absurdas, que en el actual gobierno se ven pasar.
Ahora se trata del nivel de incompetencia fácil de observar en algunos funcionarios, que en cargos claves, con importantes carteras, se atreven asignar.
Esto sucede justamente en estos tiempos en que, justamente la responsabilidad integral y social, son principios, con metodologías para identificar la calidad, que en los procesos administrativos y operativos, de las diferentes empresas y proyectos, todos los elementos y recursos humanos utilizados o involucrados, deben estar juiciosamente certificados.
Por lo anterior es que, para un importante trabajo, ya no es como ayer, cuando era suficiente, un diploma de bachiller.
Sinembargo, antes ese diploma en cualquier empresa, como en la que yo trabajé durante cuarenta años, no era suficiente para inmediatamente ser aceptado, por lo que para poder ingresar, se era sometido a una serie de pruebas de conocimientos y sicotécnicas, para comprobar, si se estaba realmente capacitado.
Sobre lo anterior, la empresa tenía un plan de desarrollo especial, para agregar mayor conocimiento y actualización, en las diferentes disciplinas y roles, con el que se iba adecuando el perfil personal, que permitía el desarrollo dentro de la misma y poder optar eventualmente a cargos superiores. Es que no era cualquier empresa; era monómeros , entonces colombo-venezolana, un complejo industrial de corte internacional, que todos los riesgos debía preveer, para su estabilidad y prosperidad económica demostrada, poder garantizar.
Ahora todo ha evolucionado, ya que para optar por un cargo gerencial clave, en cualquier empresa u organización, son necesarios además certificados de pregrado, posgrado, y especialización y hasta doctorado según el campo optado.
Es que, hoy en día y por efecto de la globalización, se han diseñado normas técnicas como estándares internacionales, para garantizar calidad, a quien se pueda interesar, por lo que formalmente una empresa pretenda ofertar, o cualquier importante proyecto realizar.
Una empresa por muy grande que sea, apenas es una unidad productiva de algún bien o servicio, que agrega en alguna medida valor al desarrollo de un país.
Pero el país en general, es una macroempresa que consolida los esfuerzos de todas las empresas en su interior, por lo que la estructura organizacional del estado debe ser superior, contando con los elementos y recursos humanos más competentes y mejor certificados.
Cada profesión tiene sus intringulis técnicos, que solo los que la han estudiado, saben cómo en determinados procesos pueden ser ejecutados.
Encargar a funcionarios en cargos claves para los que no están capacitados y debidamente certificados, es una irresponsabilidad del estado.
Zapatero a sus zapatos. La incompetencia de algunos ministros del actual gobierno, reflejada en los resultados negativos que en sus gestiones han demostrado, al parecer ha sido por la inexperiencia de estar en el sitio equivocado.
Es que cada profesión tiene hasta su respectivo vocabulario técnico, que quien no lo habla, los respectivos procesos le serán difíciles para ser interpretados.
La economía es una ciencia social, que tiene implícitos factores matemáticos y estadísticos que, hasta con operaciones algebraicas, algunos procesos hay que saber ajustar. Así también, para los resultados de una gestión, donde hay billones de pesos involucrados, poder interpretar, los estados financieros hay que juiciosa y técnicamente saber analizar.
Las finanzas no son cuestiones elementales de aritmética, para solo sumar, restar, dividir y multiplicar. Es que, tampoco fué cualquiera el que se inventó la contabilidad.
Fué nada menos que, Luca Pacioli un estudioso italiano, hombre de cálculo, matematico y filósofo; de los primeros en utilizar la imprenta, que Gutenberg acababa de inventar, y que gracias a ella conocemos su principio de partida doble que dice: ” todo lo que se debita, se tiene que acreditar”
Pero asi, como que no lo ha entendido el señor presidente, y continúa rodeándose de activistas complacientes, solo por sus actitudes políticas, o ideológicas, con él consecuentes.
Lo curioso es que el presidente Petro es un inteligente profesional de la economía; pero parece estar mejor preparado o tal vez más interesado, en sociología, historia y filosofía.
En todas las ramas del poder, también un plan de carrera debe haber, donde funcionarios con antigüedad y bien experimentados haya para escoger.
Encargar a personas no idóneas en cargos claves de responsabilidad, es un adefesio, porque los resultados deseados probablemente no podrán alcanzar.
¿Entonces para qué estudiamos, si nuestros conocimientos profesionales no son valorados, y en cargos de especialistas, por cualquier bachiller o inexperto poder ser desplazados?
Nojodaaa, y lo que cuesta educar un hijo en la universidad, para que en el mejor de los casos, con un miserable salario se le vaya a compensar, y que no deja de lastimar su dignidad.
De todas maneras, también se pueden realizar artificios profesionales cruzados, donde un profesional puede desempeñarse en otro campo afín con el que ha estudiado; pero al menos una especialización, con fundamento gerencial debe haber optado, para que no le metan gato por liebre, cuando tenga que analizar los resultados, que sus subalternos le puedan haber entregado.
Como van las cosas, no será de extrañar, que una comadrona rural, acostumbrada ayudar en un parto natural, pudiera ser ministra de salud, sin saber que existen otros procedimientos médicos técnicos, para a una criatura y su madre salvar, cuando un parto se ha de complicar; y que un médico profesional si lo puede hacer, porque su ciencia se ha permitido estudiar.
La educación es la base del desarrollo de cualquier nación; pero debemos tener bien claro para qué estudiamos y hacerlo con devoción.


