El diputado del Atlántico, Carlos Rojano Llinás señaló que hay buen ambiente en la Duma para aprobarle al gobernador Eduardo Verano De la Rosa el proyecto de ordenanza que lo autoriza a entregarle al Distrito de Barranquilla el manejo de los recursos de la Tasa de Seguridad y Convivencia por diez años.
“Si bien el proyecto de ordenanza no ha llegado a la Asamblea, podemos decir que hay muy buen ambiente para su aprobación. Es un proyecto ambicioso que le permitirá al Distrito manejar cuantiosos recursos para el tema de la seguridad en beneficio del área metropolitana de Barranquilla”, señaló el diputado Rojano.
“Los tributos se componen por impuestos, contribuciones y tasas y cada uno tiene su característica. En el caso de la tasa, los municipios aportan y lo retornan en servicios en este caso el servicio de seguridad. 18 municipios del Atlántico aportaron 5 mil millones de pesos en el año 2023. Solo Barranquilla aportó 120 mil millones de pesos, Soledad aportó 11 mil millones de pesos, Malambo, 2 mil 200 millones de pesos, entre otros. Aquí no se está regalando nada a nadie como han insinuado algunas personas que se han atrevido a decir que el Gobernador le va a regalar los recursos de la tasa al alcalde Alejandro Char. Aquí se le está retornando los recursos al área Metropolitana a través del gobernador”.
La tasa de seguridad es un impuesto que recauda la Gobernación del Atlántico, de unos 125 mil millones anuales, pero con la firma de este documento pasarán a ser manejados en gran parte por la Alcaldía de Barranquilla de Álex Char.
El documento es un convenio interadministrativo con logo de las dos entidades y el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB). Su objeto consiste en “aunar esfuerzos administrativos y económicos para el fortalecimiento de la gestión de seguridad”.
La plata del contrato se utilizará para comprar vehículos, equipos de comunicaciones y tecnología, entre otros elementos de seguridad, y para la articulación entre las distintas entidades. El contrato tendrá un comité de coordinación conformado por el secretario del Interior del Atlántico, el jefe de la Oficina de Seguridad de Barranquilla y el director del AMB.
El tema de tecnología es uno de los más importantes en este plan de inversiones. De hecho, supera el valor que se destina a infraestructura. Este eje permite dotar a la fuerza pública de equipos tecnológicos que requieren para trabajar en la investigación y en la inteligencia. Esta última logra prevenir los actos delictivos.
Con eso, a Char le llegan recursos para superar el deterioro de la seguridad que tuvo Barranquilla en la administración de Jaime Pumarejo. Los homicidios pasaron de 22 a 26,1 homicidios por cien mil habitantes y la extorsión semiparalizó a la ciudad varios días.
Sin embargo, esa decisión de cederle millonarios recursos a Char ya había levantado ampollas en parte de la clase política del Atlántico, especialmente en los que tienen influencia en municipios del área metropolitana de “La Arenosa”.
El diputado Sergio Barraza había dicho que “no tiene lógica. Si hoy delega en el Distrito de Barranquilla el manejo de la tasa de seguridad, mañana puede delegar el manejo de la salud departamental en el municipio de Soledad, ¿entonces para qué elegimos un gobernador?”
Por fuera de esa alianza con Verano, Char también arrancó pisando fuerte. El Concejo aprobó un endeudamiento de tres billones de pesos para hacer obras. Eso ha levantado críticas porque Barranquilla ya tiene una deuda de 2,7 billones de pesos, la ciudad principal con la deuda más alta en proporción a su presupuesto de Colombia.


