El presidente de la Asociación de Educadores del Atlántico, Alberto Ortiz Saldarriaga, informó que con la Personería Distrital y la Procuraduría se acordó establecer mesas técnicas con el fin de acelerar las mejoras que necesita el nuevo modelo de salud implementado para los docentes oficiales, su grupo familiar y los pensionados.
“Ayer hicimos una reunión con Personería y Procuraduría para ventilar una mesa especial de seguimiento y una de las cosas que se concluyó es que se le va a pedir a la Secretaría de Salud del Distrito que ejerza un proceso de vigilancia sobre las farmacias y sobre las entidades prestadoras de los servicios de salud. El otro punto tuvo que ver con el acompañamiento que nos van a hacer estas entidades del Ministerio Público en la presentación de una serie de acciones jurídicas y judiciales en procura de garantizar los derechos vulnerados a maestros, maestras y pensionados”, dijo el dirigente gremial.
Explicó que los voceros del Ministerio Público, es decir Personería Distrital y Procuraduría, hicieron unos requerimientos a la representante del Fomag en el Atlántico y también se acordó que parte de las respuestas que no se encuentren a nivel local serán escaladas a nivel nacional tanto a la Fiduprevisora como al Fomag y a la Procuraduría General de la Nación.
“Aquí se están presentando vulneración de derechos de maestros, maestras, beneficiarios y pensionados, lo que es muy grave. La Procuradora Margarita De la Hoz nos dijo que la IPS encargada de la prestación de los servicios de primer nivel no cumple con sus objetivos, es decir no está habilitada porque no cuenta con la infraestructura adecuada y que esto hace parte de una investigación que ha abierto la Procuraduría”, dijo Ortiz.
LO QUE SEÑALA EL PERSONERO
Miguel Ángel Álzate, personero distrital de Barranquilla, extendió el llamado a las secretarias de Educación y de Salud de la capital del Atlántico a que realicen acciones de inspección, vigilancia y control a Consalud, prestador primario en la ciudad.
Aseguró, además, que durante el encuentro se logró evidenciar cada una de las falencias que se han identificado dentro de la implementación del nuevo modelo de salud, la cual se convierte en un signo de preocupación.
“Los docentes han descrito estos 27 días como un verdadero calvario, como si estuvieran viviendo un viacrucis frente a la negación y barreras para la prestación del servicio de salud. Ellos le apostaron a un cambio, a un modelo que desde el papel les dio esperanzas, les dio una posibilidad de mejorar lo que ellos venían sufriendo con el anterior modelo. Lastimosamente hubo problemas de socialización y con la implementación”, dijo Álzate.
De igual manera, indicó que este nuevo modelo se comenzó a implementar sin tener en cuenta una transición, la cual era necesaria para evitar que se afectara el servicio: “Nos hablan, en primer lugar, de retrasos en todas las citas que venían acumuladas del anterior modelo. En este se han exacerbado. Nos hablan de problema en la entrega de medicamentos, problema en la expedición de incapacidades”.
Álzate precisó que las insuficiencias en el sistema de salud de los maestros están también afectando la prestación del servicio de educación a todos los niños en Barranquilla y en los municipios del Atlántico.
“Ese ha sido un efecto colateral que, sin duda, nos preocupa porque ya no hablamos sólo del servicio de salud, sino que estamos hablando del servicio de educación. Dos servicios fundamentales hoy en día afectados por la implementación de un modelo que debió reivindicar a nuestros maestros y lo que está haciendo es perjudicándolos”, terminó señalando el personero de Barranquilla.


