Tuve la oportunidad de conocerla hace algunos años en el marco de un evento donde se hablaba de cooperación internacional y causas sociales ligadas a las oportunidades para los jóvenes de sectores vulnerables encuentran rutas de emprendimientos y éxitos. Ese día pude comprobar que no dijo “carreta”, entre otras cosas porque mostró evidencias de su trabajo en varios países y en especial en Colombia, territorio del que vive enamorada.
Luego me invitó al Club ABC de Barranquilla para que la acompañara en un sencillo acto donde un grupo de amigos le celebraba otro de sus logros…. Haber recibido la ciudadanía colombiana. En verdad, estaba muy feliz.
Después nos hemos encontrado en escenarios académicos y en diciembre pasado con la Universidad Autónoma del Caribe , la Sociedad de Pediatría del Atlántico y la Fundación Zoológico de Barranquilla compartimos un largo rato de alegría y esperanza con un poco más de 500 niños del barrio “ La Bendición de Dios”, paradójicamente uno de los sectores más pobres y olvidados de la ciudad.
CE, como cariñosamente la llamamos, abraza una nueva causa social con su Fundación… llevando a ocho niños de escasísimos recursos a los Juegos Olímpicos de Paris. De esta mujer hay que aprender mucho.
COMUNICADO DE PRENSA – JUEGOS OLIMPICOS (2)

