En Corozal, Sucre, existe una parada obligatoria para cualquier visitante, un lugar que se ha convertido en un ícono de la gastronomía caribeña: Pasteles Olga Piña. Con más de 28 años de tradición, este paradero no es solo un lugar para disfrutar de un delicioso pastel, sino un verdadero santuario cultural.
Al ingresar al restaurante, uno se siente transportado a un museo de recuerdos y emociones. Las paredes, cargadas de historia, están adornadas con fotografías que narran la vida de una mujer extraordinaria: Olga Regina Pérez Gómez.
Aquí, cada rincón guarda una memoria, un instante congelado en el tiempo, donde personalidades de la música , la política y el deporte compartieron no solo degustan un pastel, sino un pedazo de historia de la inolvidable Olga.
Este lugar ha sido frecuentado por destacados personajes como los expresidentes Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, así como también por artistas del vallenato, entre ellos Silvestre Dangond, Martín Elías, Peter Manjarrés y el legendario Diomedes Díaz.
Irina Díaz Perez, hija de Olga, comparte la historia detrás de este icónico lugar: “En Corozal dicen, ‘Si vienes a Corozal y no visitas Pasteles Olga Piña, no llegaste a Corozal’. El legado lo dejó mi mamá a sus cinco hijos. Todos seguimos igual, con los mismos trabajadores, rescatando el toque y el sazón que ella nos dejó. Ese sabor único nunca se pierde”.
Olga Piña, cariñosamente conocida como “La segunda mamá de Diomedes Díaz,” fue una figura especial en la vida del célebre cantante. Este vínculo especial se refleja en las paredes de su icónico restaurante, donde se exhiben imágenes que capturan momentos entrañables entre ambos.
Olga Piña falleció a los 83 años en su hogar del barrio Las Flores, en Corozal, tras una batalla contra el cáncer. No obstante, su legado sigue vivo en cada pastel que se prepara en su restaurante. Una escultura, realizada en 2014, rinde homenaje a su memoria y se encuentra junto a otra de Diomedes Díaz, entregada an Olga tras el fallecimiento del cantante.
Hoy, Pasteles Olga Piña continúa siendo un referente no solo para quienes buscan deleitarse con la gastronomía tradicional de la región, sino también para quienes desean conectar con una historia de amor, sabor y tradición caribeña. Los hijos de Olga mantienen viva esta herencia con la misma pasión y dedicación que su madre les inculcó.
Autor: Juan Romero

