Namibia toma una medida extrema para enfrentar la crisis alimentaria: sacrificará 723 animales salvajes, incluyendo elefantes, cebras e hipopótamos. El objetivo es suministrar carne a las comunidades afectadas por la grave sequía provocada por el fenómeno de El Niño, que ha golpeado duramente al sur de África.
El gobierno namibio afirma que esta acción también busca reducir los conflictos entre humanos y fauna salvaje. Los animales serán sacrificados en parques nacionales por cazadores profesionales, y su carne se distribuirá bajo un programa de alivio de la sequía, priorizando a las zonas más afectadas.
Más de 30 millones de personas en el sur de África se han visto afectadas por una grave sequía causada por El Niño, informaron a principios de junio las Naciones Unidas, al pedir ayuda para evitar que padezcan inseguridad alimentaria.
Angola, Sudáfrica, Mozambique, Namibia, Malaui, Zambia y Zimbabue están lidiando con las repercusiones de la sequía y los últimos cuatro han declarado estados de emergencia por ese problema.


