El expresidente Donald Trump sorprendió al público al afirmar que recibió una “llamada muy amable” de la vicepresidenta Kamala Harris, preocupada por su bienestar tras el segundo intento de asesinato que sufrió el pasado domingo. Durante un evento en Míchigan, moderado por la gobernadora republicana Huckabee Sanders, Trump compartió que Harris le expresó su preocupación, a pesar de las diferencias políticas que los separan.
El magnate neoyorquino no escatimó en resaltar la cortesía de la vicepresidenta, aunque el público abucheó al escuchar su nombre. Curiosamente, estas declaraciones contrastan con las fuertes acusaciones que hizo Trump el lunes, cuando señaló a Harris y su “retórica comunista” como responsables indirectos del atentado. El expresidente sugirió que las promesas arancelarias que ha hecho podrían haber irritado a naciones extranjeras, lo que podría explicar los ataques.
Por su parte, Harris reafirmó que “no hay lugar para la violencia política” y destacó la labor del Servicio Secreto, que se encuentra bajo escrutinio tras los dos intentos de magnicidio en dos meses. Mientras tanto, la tensión continúa creciendo en la campaña electoral, con nuevas acusaciones cruzadas entre los candidatos.


