“Vivimos en un mundo en constante cambio, en el que la tecnología avanza a pasos agigantados y las dinámicas del comercio exterior exigen de nosotros adaptabilidad, creatividad y, sobre todo, trabajo colaborativo”.
La reflexión fue hecha por Miguel Ángel Espinosa Alfonso, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos En Comercio Internacional, Fitac, durante el acto de instalación del congreso anual del mencionado gremio, que se realiza en el Centro de Convenciones Puerta de Oro de Barranquilla.
Agregó que: “Las aduanas, como puerta de entrada y salida del comercio internacional, necesitan modernización y eficiencia. La logística, como columna vertebral de nuestras operaciones, debe ajustarse a las exigencias de sostenibilidad y competitividad. Nuestros puertos enfrentan desafíos en infraestructura y conectividad, y la inteligencia artificial, aunque llena de oportunidades, requiere una integración responsable y estratégica”.
El dirigente gremial señaló que Fitac congrega a más de 320 organizaciones empresariales a lo largo y ancho del país, desde empresas familiares, hasta grandes multinacionales. “Representamos a los artífices del comercio exterior colombiano. El 80 por ciento de las operaciones logísticas colombianas, son gestionadas orgullosamente por nuestros afiliados, depósitos aduaneros, agentes de carga internacional, agentes de aduana, operadores de transporte multimodal, zonas francas, puertos, líneas marítimas, instituciones educativas, empresas de consultoría, importadores y exportadores, entre otros”, afirmó.
Espinosa Alfonso se refirió al cambio climático como una amenaza nunca vista que requiere aún más compromiso por parte de gobiernos, empresas y ciudadanos. “En un reciente estudio, la consultora global McKinsey & Company estableció que los países van a tener que pagar el 70% del PIB Mundial para mitigar el impacto global del cambio climático”.
También se refirió a la industria del transporte marítimo como una parte vital de la economía global que facilita el comercio internacional y el movimiento de bienes en todo el mundo. “No obstante, también tiene un impacto ambiental significativo que requiere una atención urgente. Aproximadamente el 80% del comercio mundial se realiza a través de barcos. Grandes buques cargueros transportan mercancías a largas distancias de manera eficiente, lo que ayuda a mantener la economía global en movimiento. Sin embargo, esta eficiencia viene acompañada de desafíos ambientales considerables”.
Agregó que “En tierra firme, la industria logística es una de las más contaminantes del planeta. Los consumidores y compañías han empezado a tomar consciencia acerca del uso de embalajes y empaques reciclables, combustibles limpios y movilidad sostenible, particularmente para el transporte terrestre y última milla. De igual forma, diversas investigaciones dan cuenta de que la impresión de documentos y declaraciones en materia de comercio exterior y transporte internacional consume el 2 por ciento en promedio de los bosques a nivel mundial”.
De acuerdo con el dirigente gremial, el sector privado y el sector público deben generar enormes esfuerzos y compromisos para contribuir con la mitigación del impacto en el medio ambiente. “Digitalización y sostenibilidad van de la mano, y por supuesto generar una sinergia ganadora: entre mayor uso de tecnología, menor uso de papel y menor presencialidad en las operaciones de comercio exterior”, indicó.
Por último, afirmó que “Siempre hemos advertido que, en materia normativa, lo bueno, si breve, dos veces bueno. No obstante, en algunas ocasiones parece que la consigna fuera completamente lo contrario. Ni bueno, ni breve. Decretos y resoluciones que, en vez de aclarar, confunden. Y es que, si continuamos sustentando nuestros horizontes normativos con base en la desconfianza, seguiremos viendo como las inversiones, las oportunidades y el progreso migran a otras latitudes”.


