Carolina González Arrieta es una emprendedora que transforma las bolsas plásticas de arroz, de harina y granos en preciosos y llamativos aretes y collares.
Es la gerente de la empresa Ecodiseño Artístico, una empresa que nació durante la pandemia de Covid 19 y que se ha superado en la técnica de la manipulación del plástico. La empresa tuvo su stand en la Feria Expo Circular Caribe 2024, realizada en la Plaza de la Paz de Barranquilla.
“Lo que estamos mostrando en la feria son accesorios y souvenirs elaborados con material de desecho. Nosotros transformamos la bolsa plástica en joyas que cuentan una historia y generan un impacto social y ambiental”, dijo González.
Explicó que la empresa que ella gerencia dicta talleres a las comunidades y a una red de 15 mujeres para que aprendan el proceso que utiliza bolsas plásticas de arroz, de lentejas, o de harina de trigo para su transformación, corte de la pieza y ensamblaje.
Indicó que en la empresa trabajan cinco personas, de las cuales dos se encargan de la logística y el diseño gráfico y las otras tres se encargan de elaborar las piezas. “Cuando tenemos muchos pedidos, acudimos a la red de mujeres que nos colaboran”, dijo.
“La iniciativa surgió en pandemia como la mayoría de los emprendimientos. Comenzó como una tarea escolar de mi hijo, a quien en el colegio le dijeron que creara un emprendimiento. Empezamos a investigar y notamos que la bolsa plástica no se recicla porque no tiene peso. Los recicladores no la toman porque no les genera un valor por lo que van a los vertederos y basureros. Investigamos mucho y realizamos muchos experimentos y a capacitarnos. Este año ganamos el Premio Innova 3.0 que es una convocatoria de negocios verdes promovida por la empresa Triple A y la Fundación Santo Domingo”.
Entre los productos que elabora Ecodiseño Artístico están aretes, collares, souvenirs, libretas, portavasos, individuales, monederos, billeteras y pequeña marroquinería. Estos elementos son elaborados sin contaminantes.
Sobre la acogida de los productos, Carolina González dijo que es total. “A las personas les gusta mucho porque es un producto innovador y ellas sienten una satisfacción enorme porque saben que están contribuyendo a la conservación del medio ambiente”.
Por último, dijo que los productos tienen un plus. “Al cabo de un año, nosotros podemos cambiarle el producto a nuestro comprador o transformarlo para hacer otro”.


