La complejidad de intríngulis económicos para los que existen factores matemáticos que ayudan a los versados en la materia, a interpretar y controlar cientificamente sus tendencias, pareciera que todavía no son suficientes, para que de la manera más elemental, a los menos versados, estos conceptos, reflejados en la condición social, pudieran fácilmente enseñar.
La humanidad está en mora de conocer algún talentoso nobel de la economía, que pueda demostrar <guardando las proporciones , como lo hiciera Einstein en la física>, con la “relación del tiempo, espacio, y la masa de los cuerpos, definiendo la tendencia o curva que tomarían independiente de la gravedad.
En el caso de la economía, <con otro tipo de gravedad >sería la forma como esa tendencia pudiera afectar el nivel de prosperidad de las personas naturales y jurídicas, según las diferentes maneras de administrar las finanzas privadas y públicas en una determinada sociedad.
En este sentido, habría que definir muy bien los elementos, que comprendería “la masa económica integral” conformada por los recursos humanos y su fuerza de trabajo, en función de un determinado capital social, y el valor agregado que se deba esperar en la producción de bienes y servicios como objetos sociales que satisfagan la humanidad; preservando su vitalidad, especialmente los referidos entre otros más, a la alimentación, la salud, la educación, la recreación y la seguridad.
Así como el universo está colmado de estrellas, en el que algunas brillan con luz propia y otras que, como carambolas de algún sol la recibirán, pareciera ser también la interrelación económica en una sociedad.
Los menos versados en la materia, a veces somos atrevidos emitiendo conceptos, y hasta sugiriendo procedimientos, como si fácilmente fueran la panacea para los complejos problemas económicos del pais poder solucionar.
Es que en economía, también todo es técnicamente relativo, y la prosperidad depende de la magnitud del capital de trabajo que indefinidamente se haga rotar; por lo que el tratamiento impositivo fiscal, tiene que ser diferente en los pequeños, medianos y grandes emprendedores, para que sus respectivas empresas, a la economía realmente puedan efectivamente ayudar a dinanimazar.
La visión principal de la economía nacional, es lograr un nivel de pleno empleo, donde todos y todas las personas puedan su relativa fuerza de trabajo aportar, con salarios suficientes para que los mismos bienes y servicios que producen, puedan comprar y el exceso exportar, permitiendo además la consecucion de divisas que con otros paises en un nivel globalizado ayuden a comercializar.
Ahora en Colombia están sucediendo tendencias estadísticas extrañas, como que, no obstante el nivel de bajo empleo y salarios precarios, se observa una circulación asombrosa de dinero que en teoría la “inflación” debería aumentar, sinembargo ésta curiosamente tiende a bajar.
Es que, cuando la demenada de bienes y servicios por exceso de dinero circulante en el mercado es mayor que lo que se pueda ofertar, el precio de los productos tiende aumentar y actual e inverosimilmente, esto es tan evidente, porque lo estamos sintiendo y no se puede negar.
Por esto inclusive el encaje bancario es un recurso importante en el sistema económico para la inflación controlar.
Aunque aparentemente el PIB minusculamente haya subido, no ha sido el formalmente esperado y querido, aunque se destacan curiosamente la parte recreativa y el turismo, lo que generalmente se debería mover con el dinero de las personas que con un trabajo digno y bien remunerado lo hayan ganado, y después de sus necesidades básicas haber solucionado.
A menos que la dinámica solo se deba a la visita de extranjeros que con mejor capacidad adquisitiva de sus dineros, nuestras circunstancias hayan aprovechado.
En Colombia pareciera como que hubiera otra economía paralela, productora de bienes, y hasta males de servicios que de alguna manera pudieran influir o interactuar con la economía formal, y que por supuesto, engañosamente los factores estadísticos en alguna medida afectar.
El fuerte de la economía en Colombia por supuesto debe estar en el agro, que hay que dinamizar, pero de manera industrial y no tanto manual, como también es necesario que, ciertos recursos naturales, como algunos minerales, no se dejen de explotar, por supuesto en armonía con la naturaleza y la condición ambiental, y que son los que robustecen significativamente el presupuesto nacional.
Se observa que el gobierno hace esfuerzos, para lo anterior; y que por el capital aparentemente insuficiente obtenido en el presupuesto general de la nación, intenta otra reforma tributaria, ya que con la reciente, aparentemente no le alcanza el dinero para el total de las necesidades solucionar; por lo que además, una ley de financiación paralela, pretende para la economía dinamizar.
Entonces la gente se pregunta, y en su relativa ignorancia se autoresponde: ” Si yo tengo dinero disponible en los bancos, <porque otras cosas que quería, decidí no comprar>; y es lo que se observa por la baja ejecución presupuestal nacional; entonces: “¿porqué no disponer de ellos para los nuevos proyectos o en situaciones contingentes urgentes utilizar, sin tener que por otro medio tenerlos que financiar?”.
Para eso el gobierno debe tener la autoridad. El gobierno debe ser más preciso, en los proyectos al sustentar, y socializarlos con el pueblo de la manera más elemental.
Es que la ley de financiamiento puede ser sana en su espíritu, señalando lo que, como visión quisiera llegar alcanzar; pero en la
reglamentación de las leyes es donde el espíritu podría abandonar el cuerpo deseado, que permitiría alimentar la gula financiera de los involucrados, y la suspicacia de los que por tanta corrupción ya estamos cansados.
Entonces, no hay que dejarse descrestar por la tendencia aparentemente favorable de ciertos factores de nuestra economía que son los más populares, como el PIB, la inflación y el desempleo, aunque real y matemáticamente deben medir la prosperidad; porque el verdadero balance financiero favorable de un país, es el que demuestra que dichos factores, física y coherentemente se ven reflejados en el bienestar general de toda la sociedad.
Los elementos del costo en cualquier proceso de producción en una empresa formal son: los materiales o insumos a utilizar, la mano de obra o salarios de los trabajadores que tendrá que pagar, y otros costos indirectos; procurando conseguir un margen justo de utilidad; de tal manera que, si cualquiera de esos elementos se altera, en la misma dirección, es natural, que el precio de sus productos se puedan comportar.
¿Qué tal, como en la circunstancia actual, que los tres elementos simultáneamente tienden aumentar?
La utilidad es lo que determina la rentabilidad de los negocios y la base que permite al gobierno aplicar los impuestos “relativos”, fuentes del presupuesto nacional, sobre la que también se deben considerar y ajustar “relativamente” los salarios para proyectar la prosperidad general.
Todavía se notan caras de tristezas y de dolor, por los efectos negativos del año 2024 que ya pasó.
De gente de carne y hueso que no se vendió, buscando un trabajo honesto que no encontró, o abriendo caminos, con la esperanza de que las políticas económicas, del nuevo año 2025 sean algo mejor.
Por
José R. Múnera N.


