La situación por el hurto de cables de energía es crítica en el departamento del Atlántico a pesar de que se trata de un territorio pequeño con un excelente sistema de vías pavimentadas e iluminación.
Así lo reconoció el gerente de la empesa Air-e en esta sección del país, Ramiro Castilla, quien puso como ejemplo el circuito Saco. Solo en el mes de abril, uno de cada tres días se presentó un robo de esta subestación. En total fueron 11 hurtos que afectaron especialmente el municipio de Piojó y su área rural.
“Es una situación que lamentamos profundamente y de la que nos estamos ocupando de la mano con las autoridades. Hacemos un llamado a la comunidad que ante cualquier situación sospechosa, nos la reporten a través del número 115 o a través del número 123 de la Policía Nacional para poder adelantar las acciones que eviten este tipo de situaciones”, dijo el funcionario.
Castilla señaló que la falta de energía no solo perjudica a las residencias sino a hospitales, puestos de salud, empresas y a aquellas personas que dependen de la energía para sobrevivir, subsistir o para producir.
En cuanto a dónde termina este material, el gerente de Air-e también reconoció que este material debe terminar en algún sitio encargado de su procesamiento o de su venta. “Eso hace parte de las investigaciones que realizan la Policía y la Fiscalía, que tendrán resultados positivos en la medida en que los apoyemos como empresas y como usuarios”, indicó el funcionario.


