En una noche de emociones intensas en el Metropolitano, Junior de Barranquilla quedó eliminado de la Copa Sudamericana tras perder en los penales contra América de Cali. A pesar de haber remontado un 0-2 en contra, el Tiburón no pudo concretar la hazaña y cayó desde los doce pasos, desatando la molestia de la hinchada, que ya clama por la salida del entrenador César Farías.
El partido arrancó con intensidad, y en los primeros minutos, Santiago Mele atajó un penalti cobrado por Juan Fernando Quintero, evitando lo que pudo haber sido un golpe tempranero para el equipo barranquillero. Sin embargo, América logró abrir el marcador al minuto 38 con un certero cabezazo de Jan Lucumí, tras un preciso centro de Duván Vergara. Poco antes del descanso, el mismo Vergara aprovechó un error en la salida de Jhon Vélez y, tras una combinación con Quintero, definió el 2-0.
Junior reaccionó en la segunda mitad y estuvo cerca de descontar apenas iniciado el complemento, pero el gol de Carlos Bacca fue invalidado por un fuera de juego milimétrico. No obstante, la insistencia dio frutos al 54’, cuando Bacca asistió de taco a Guillermo Paiva, quien marcó el 2-1. La igualdad llegó al 71′, cuando el paraguayo firmó su doblete con un cabezazo tras un tiro de esquina de Cariaco González.
Con el empate en el tiempo reglamentario, la serie se definió en la tanda de penales. Allí, Jorge Iván Soto se convirtió en figura al atajar dos cobros y darle a América el boleto a la Sudamericana. La eliminación se selló cuando Paiva, quien había sido el héroe del empate, falló el quinto penal de Junior, permitiéndole a Rafael Carrascal convertir el gol definitivo para los Escarlatas.
Ahora, Junior deberá enfocarse en la liga local, pero con un ambiente cada vez más tenso y con el futuro del técnico venezolano pendiendo de un hilo.


