La reforma a la salud superó un nuevo obstáculo en su trámite legislativo al ser aprobada en segundo debate en la Cámara de Representantes. Con esta decisión, el articulado pasa a la Comisión Séptima del Senado, donde el año pasado fue archivado. Uno de los congresistas que más celebró este avance fue Agmeth Escaf, quien ha sido un firme defensor del proyecto y ha respondido a las preocupaciones sobre su viabilidad económica y legal.
En entrevista exclusiva con Extranoticias Radio, Escaf aseguró que los recursos para financiar la reforma ya existen dentro del sistema y que el debate ha estado marcado por intentos de la oposición de generar incertidumbre. “Los recursos siempre han estado. El temor aquí es cómo excavar los recursos de manera progresiva, lo que hace falta son los recursos. La oposición normalmente lo que está queriendo hacer es depreciar el proyecto, sumándole telarañas al tema presupuestal”, afirmó.
Según el congresista, el sistema de salud ya cuenta con una asignación de 93 billones de pesos, los cuales, bajo el nuevo modelo, se manejarían de manera más eficiente. “Hoy la salud tiene $93 billones que asegura para hacer el giro directo a los pagos que tienes que hacerles a los prestadores del servicio. O sea, la plata está. Lo que antes tenía la plata era manos oscuras detrás de ella”, señaló.
Escaf también criticó el manejo previo de los recursos del sector salud y aseguró que la reforma busca corregir problemas estructurales. “Si tú te pones a ver, de lo que tanto habla la oposición son los vacíos fiscales que dejaban ellos. Bueno, ellos no, porque no los estamos acusando directamente. Aquellos que estaban administrando la plata eran los que los huecos de los 20, $25 billones encontramos en pérdidas y lo que todavía falta por el país cada año”, sostuvo.
Otro de los cuestionamientos que ha rodeado la iniciativa es la posibilidad de que presente vicios de trámite que puedan llevar a su hundimiento en la Corte Constitucional. No obstante, Escaf descartó esa posibilidad y defendió la rigurosidad con la que se ha llevado el proceso legislativo. “Desde el primer año recuerdo mi presidencia, tratan siempre de viciar con palabras, con sinónimos y antónimos, simplemente porque realmente sobre el trámite no ha habido ningún vicio”, aseguró.
El congresista destacó que, ante la posibilidad de un control constitucional, han sido especialmente cuidadosos con cada paso del trámite. “Yo lo viví, lo viví completico. No hay ninguno. Simplemente aquellos que ya saben que tienen perdida la pelea acuden a que la Corte sea la que vaya a declarar inexequibles los proyectos. Aquí hemos sido muy cuidadosos sobre el trámite, demasiado cuidadosos para evitar precisamente eso”, agregó.
Con la aprobación en la Cámara de Representantes, el proyecto entra en una nueva fase en el Senado, donde enfrentará un debate definitivo. Aunque sus opositores advierten sobre los posibles riesgos fiscales y jurídicos, Escaf y los defensores de la reforma confían en que esta vez el desenlace será distinto al del año pasado.


