En entrevista exclusiva con ExtraNoticias Radio, el exministro de Minas y Energía, Amilkar Acosta, lanzó una alerta sobre la crítica situación financiera que atraviesan las empresas comercializadoras de energía en Colombia debido a la millonaria deuda que el Gobierno Nacional mantiene con ellas. Según explicó, el saldo pendiente asciende a 2.8 billones de pesos y afecta principalmente a las empresas Afinia y Air-e, cuya estabilidad económica está en riesgo.
“Sí, recordemos como lo hemos venido advirtiendo a través de mis columnas y declaraciones. El gobierno nacional ha seguido adeudándole a todas las empresas comercializadoras de energía”, señaló Acosta. Explicó que esta deuda corresponde a los subsidios aplicados a los estratos 1, 2 y 3 en la factura de energía, los cuales deben ser reintegrados por el Estado a las empresas. A esta situación se suma un saldo pendiente de 628.000 millones de pesos con las compañías de gas domiciliario y otros 68.000 millones con las del gas propano.
El exministro advirtió que la falta de pago ha generado una crisis financiera que llevó a la Procuraduría y la Contraloría a emitir una advertencia conjunta sobre el posible racionamiento del servicio eléctrico. “Advertía que lo mismo que llevó a la empresa Air-e a ser intervenida, era la situación que estaba afrontando también Afinia”, expresó, destacando que el gerente de esta última compañía ya alertó sobre un posible apagón en los departamentos de Bolívar, Córdoba, Sucre y Cesar si el Gobierno no gira los recursos a tiempo.
Acosta calificó de “inédito” el reciente fallo de un juez en Bogotá que, en respuesta a una demanda de Empresas Públicas de Medellín (EPM) contra el Ministerio de Hacienda, ordenó el embargo de cuentas del Ministerio como medida de presión para forzar el pago de la deuda. Según él, esta situación podría generar un efecto dominó, llevando a otras empresas del sector a tomar acciones similares.
“Claro, y es que esto termina afectando no solamente a las empresas que prestan el servicio, sino a las empresas generadoras, que son las que despachan la energía”, enfatizó el exministro. Recordó que cuando Air-e fue intervenida, tenía una deuda con los generadores de aproximadamente 800.000 millones de pesos, la cual quedó congelada, pero la compañía llegó a un acuerdo con los generadores para seguir recibiendo energía. Sin embargo, en la actualidad, su situación de caja es insostenible.
Acosta advirtió que si el Gobierno no actúa pronto, Air-e no podrá cumplir con sus compromisos y los generadores podrían dejar de despachar la energía. “Obviamente los generadores no están obligados a seguir despachando la energía que no le pagan”, afirmó. Este escenario pondría en riesgo el suministro eléctrico en varias regiones del país.
Ante este panorama, el llamado del exministro es claro: urge que el Gobierno asuma sus compromisos financieros con el sector energético para evitar una crisis mayor. La advertencia ya está sobre la mesa y, de no tomarse medidas correctivas, el país podría enfrentar un apagón con graves consecuencias para millones de colombianos.


