Un día como hoy, el 16 de marzo de 1812, la Biblioteca Pública de Buenos Aires, hoy conocida como Biblioteca Nacional Mariano Moreno, abrió oficialmente sus puertas al público, marcando un hito en la historia cultural de Argentina y América Latina. Fundada en 1810 por Mariano Moreno, se convirtió en la primera biblioteca pública del continente, consolidándose como un espacio fundamental para la educación y el acceso al conocimiento.
Desde su creación, la biblioteca tuvo como propósito democratizar el saber en una sociedad en pleno proceso de independencia. Moreno, impulsado por su visión ilustrada, promovió la recolección de libros mediante donaciones y adquisiciones, convencido de que la educación era clave para consolidar la libertad. Así, el 16 de marzo de 1812, el pueblo de Buenos Aires pudo acceder por primera vez a este recinto que albergaría el conocimiento universal.

A lo largo de más de dos siglos, la Biblioteca Nacional ha crecido exponencialmente, transformándose en el principal centro bibliográfico del país. Su acervo supera el millón de volúmenes y su historia ha estado ligada a figuras ilustres como Paul Groussac, Jorge Luis Borges y Horacio González, quienes dirigieron la institución en distintas épocas.
Además de su importancia para Argentina, la Biblioteca Nacional tiene un valor histórico para toda América, ya que fue la primera biblioteca pública del continente. En un tiempo en que el acceso a los libros estaba reservado a las élites y las instituciones religiosas, este espacio se convirtió en un símbolo de apertura y democratización del conocimiento. Su creación sentó un precedente para otras naciones que, con el tiempo, seguirían el ejemplo de Mariano Moreno en la construcción de bibliotecas accesibles para todos.
Ubicada actualmente en el barrio de Recoleta, en un edificio de estilo brutalista diseñado por Clorindo Testa, la biblioteca continúa siendo un faro de cultura y patrimonio en Argentina. En este nuevo aniversario de su apertura al público, se reafirma su legado como símbolo del acceso libre al conocimiento, tal como lo soñó su fundador.

