Ante el anuncio que hizo el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, de realizar las obras necesarias para la canalización definitiva del caño de La Auyama lo más pronto posible y evitar que no se vuelva a presentar las graves inundaciones que se registraron el pasado sábado, la comunidad expresó escepticismo y reclamó soluciones definitivas.
Para obligar la pronta solución al problema, se llevará a cabo una marcha hacia la sede central de la Alcaldía, ubicada en el Paseo Bolívar liderada por los miembros de las Juntas Administradoras Locales, Juntas de Acción Comunal y habitantes de los barrios Rebolo, la Luz, La Chinita, El Ferry, Don Bosco 3 y Don Bosco 4.
Orlando Heredia, líder comunal del barrio la Luz señaló que: “El señor Alcalde no llegó al barrio La Luz. Se montó en un planchón y no esperó que la comunidad llegara allí. Solo se tomó unas fotos. Por eso estamos programando una marcha a la Alcaldía. Creemos que son cerca de 500 familias las damnificadas, aunque no tenemos todavía el censo definitivo”.
Indicó que: “Es una tragedia anunciada hace dos años porque el caño no lo canalizan y por lo tanto los barrios aledaños se llenaron de agua putrefacta. La gente no pudo dormir porque las casas se inundaron y la gente perdió los colchones, las mesas, las neveras, todo se le perdió a la comunidad”.
Agregó que: “Ahora, el alcalde y su gobierno vendrán con pañitos de agua tibia, con colchonetas de 50 mil pesos y dicen que cuestan 500 mil pesos y una compra llena de gorgojo. Lo que queremos es canalización del caño totalmente”, dijo el líder social.
Hay que señalar que el alcalde Pumarejo, en compañía de integrantes de su gabinete, anunció que se pondrá en marcha un “ambicioso proyecto” en el caño de La Auyama, con el fin de brindar una solución a este tipo de emergencias que se registran “cada cierto tiempo”.
“Arrancamos con el proyecto de rectificación del caño de La Auyama. Son cuatro kilómetros donde vamos a profundizar, ampliar y proteger el caño. Esto con el fin de que el agua que llegue, pueda ser absorbida, porque actualmente no es lo suficientemente ancho ni profundo, así como no están protegidas las orillas”, indicó.
Expuso, además, que se contempla la construcción de diques, mientras que en otros tramos habrá ampliación del ancho a 30 metros: “Tendrá, en promedio, 7 metros de profundidad, para que cuando haya fuertes aguacero, la gente de estos barrios puedan dormir tranquilos”.


