La diputada del Atlántico, Alejandra Moreno, encendió las alarmas durante una entrevista exclusiva en Extranoticias Radio al denunciar la crítica situación que enfrentan los hospitales públicos del departamento, especialmente el Cari Mental. Según Moreno, la crisis ha escalado a niveles preocupantes, no solo por la falta de pago a los trabajadores, sino también por los riesgos que corren a diario en medio de un sistema hospitalario que, en sus palabras, “se creó con carta de defunción”.
“Esta crisis se profundiza aún más, y quedó demostrado en el día de ayer, con el cierre de varios servicios del Hospital de Sabanalarga”, afirmó la diputada. Explicó que los empleados de ese centro asistencial suspendieron actividades por falta de pagos, al igual que los de otros hospitales. Además, en el Cari Mental se mantiene un plantón que, según ella, continuará debido a la falta de soluciones efectivas por parte de las autoridades.
Frente a la posibilidad de que el plazo dado por la Superintendencia de Salud hasta el 30 de mayo sea suficiente para presentar un plan de salvamento, Moreno fue tajante: “El tiempo no va a alcanzar para resolver todos los hallazgos encontrados”. Aunque reconoció que la Gobernación del Atlántico está haciendo gestiones para conseguir recursos, advirtió que estas soluciones no atacan el problema estructural. “Aun cuando se consiga un dinero para pagar a los trabajadores un mes, eso no va a resolver la crisis profunda”, insistió.
Uno de los puntos más graves señalados por la diputada tiene que ver con la forma en la que se creó la red hospitalaria del Atlántico. Según Moreno, esta fue diseñada con un modelo que prioriza contratos privados hasta el año 2037, lo que impide que los recursos disponibles se destinen adecuadamente a los servicios de salud pública. “Todo el recurso que entra va hacia los contratos privados”, dijo, señalando que eso ha profundizado el déficit financiero.
La cifra que reveló sobre la deuda con los empleados resulta alarmante: “Ya el déficit es por más de 100.000 millones de pesos”, aseguró Moreno, añadiendo que cada día que pasa sin solución, la deuda crece. Denunció que hay trabajadores en el Cari que están laborando sin contrato, sin ARL, y sin siquiera poder pagar su propio servicio de salud, exponiéndose a peligros físicos y enfermedades como el VIH, cuyo aumento en el centro aún no ha sido comunicado públicamente.
Uno de los episodios más delicados ocurrió recientemente en el Cari Mental, donde un trabajador fue agredido por un paciente. Moreno señaló que el 80% de los más de 100 pacientes con diagnósticos psiquiátricos en ese centro presentan comportamientos agresivos, lo que convierte en una ruleta rusa cada jornada laboral para el personal médico. “La situación no solamente es grave para los pacientes, es grave para los trabajadores”, advirtió.
La diputada finalizó con una fuerte advertencia sobre el futuro inmediato: “¿Qué va a pasar con los 100 pacientes del Cari que tienen alta peligrosidad, que tienen un diagnóstico de esquizofrenia?”, preguntó con preocupación. Según contó, ya han comenzado a cerrar salas, reduciendo la capacidad de atención, trasladando pacientes a otros centros o simplemente enviándolos a sus casas, sin garantías de seguimiento ni seguridad, ni para ellos ni para la comunidad.


