El director Ejecutivo de Asoportuaria, Lucas Ariza manifestó que, mañana 16 de junio a las 10:00 de la mañana, se realizará la audiencia pública de cierre, en la que se establecerá si llegaron ofertas o no para la adjudicación del contrato de dragado para el canal de acceso al puerto de Barranquilla.
Agregó Ariza que luego, a partir del viernes, se estudiará a todos los participantes para ver si cumplen con los requisitos exigidos y el 11 de julio se hará la adjudicación.
Cambio de reglas
El dirigente gremial sostuvo que, “desde que cambiaron la fecha por segunda o tercera vez, ya perdí la cuenta, nos entró una incertidumbre o una inquietud sobre si este proyecto se iba a concretar o no, porque después de casi 4 años, no era justo tener que llegar a un ‘foto finish’ para ver como avanzaba y si se alcanzaba a firmar en el proyecto”.
Agregó Ariza que, “obviamente se metió el periodo electoral en medio de las reglas del juego, lo cual generó mucha incertidumbre y escepticismo. Luego el tema del cambio de la draga y le preguntamos ANI (Agencia Nacional de Infraestructura) qué análisis se hizo para aceptar esa solicitud, para tramitar ese cambio”.
“Añadió el dirigente que, “hemos analizado que una draga de 2700 metros cúbicos no alcanza o no es suficiente para el río, aunque nos dicen que es problema del concesionario, pero si el concesionario se da cuenta y sale a buscar otra draga, que no se sabe si la tenga disponible o no, el problema va a ser nuestro. Además, aunque al concesionario lo multen, nosotros nos quedamos otra vez con extensiones y problemas y eso se supone, es algo que debemos evitar, porque si llega a ganar una empresa que traiga una draga de 2700 metros cúbicos, lo más seguro es que no vaya a cumplir.”, recalcó Lucas Ariza.
Finalmente, el director de Asoportuaria señaló que, “hoy tenemos un nivel de caudal bastante alto, un nivel de sedimentación bien agresivo, sobre todo en Bocas de Ceniza y la actual draga, que es de 10 mil metros cúbicos, a duras penas puede mantener el nivel que tiene hoy. Por ello, una draga de 2700 metros cúbicos va a sufrir mucho para poder lograrlo. Con la brisa y el oleaje que hay en esta época en Bocas de Ceniza, a duras penas va a poder salir a trabajar. Entonces, si dos o tres meses al año la draga no puede trabajar, lo que vamos a tener es un conflicto con el contratista. Es toda una situación que se ha podido evitar no cambiando esas reglas de juego, contratando equipos que sí puedan trabajar ahí en Bocas de Ceniza”, concluyó.


