El analista político y experto en temas de seguridad Alejandro Vargas realizó fuertes reflexiones en entrevista exclusiva con Extranoticias Radio, en las que analizó el panorama de criminalidad en Colombia y criticó duramente el enfoque del gobierno del presidente Gustavo Petro frente a este tema. Según Vargas, el deterioro de la seguridad en el país se debe, en gran parte, a la falta de prioridad que se le dio desde el inicio de la actual administración.
“El clima de inseguridad en el país se sigue deteriorando porque no fue la prioridad del Gobierno Petro”, afirmó Vargas, señalando que, desde su perspectiva, el ejecutivo centró sus esfuerzos en iniciativas ambiciosas como la política de paz total, sin establecer objetivos claros ni mecanismos concretos para lograr avances sustanciales en materia de orden público. “La paz total está más enredada que bulto de anzuelos”, dijo de forma tajante.
Uno de los puntos más delicados que abordó fue el debilitamiento de la fuerza pública. Para Vargas, hay un evidente desgaste institucional en los organismos de seguridad, que se refleja en hechos como los señalados recientemente por el propio presidente Petro y el ministro de Defensa, sobre posibles infiltraciones en las Fuerzas Militares y la Policía. “Eso me parece que es bastante delicado. La institución debería tener sus mecanismos de contrainteligencia para prevenir ese tipo de circunstancias”, advirtió.
En ese sentido, subrayó que una adecuada estrategia de contrainteligencia permitiría detectar y frenar esas infiltraciones, garantizando una mayor solidez en las operaciones de seguridad del Estado. “La existencia de una contrainteligencia adecuada permite que eso se frene y se identifique si se da”, agregó.
El analista también hizo un repaso histórico al referirse al llamado “plan pistola”, una estrategia violenta atribuida en su momento al cartel de Medellín, pero que ahora —según la información más reciente— estaría siendo empleada por el Clan del Golfo. “Hoy en día tiene otro sentido”, explicó, diferenciándolo de otro fenómeno igualmente preocupante: el uso de francotiradores para atacar a la fuerza pública. “El francotirador es la modalidad contemporánea de la guerra, eso no es de ahora, lleva al menos 10, 15 años”, señaló.
Vargas indicó que, si bien la violencia no se ha extendido por igual en todo el país, hay zonas donde la situación se ha agravado de manera sistemática, como el Catatumbo, Arauca y la región del Pacífico. En estas regiones, el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales siguen afectando gravemente a las comunidades. “Son seis o siete regiones que siempre han sido las mismas”, aseguró.
Finalmente, reiteró su preocupación por la falta de resultados claros en el ámbito de la seguridad, a pesar de las promesas de transformación. “El tema de seguridad se está complicando, entre otras cosas, porque la llamada política de paz total está más enredada que un bulto de anzuelos”, sentenció, insistiendo en que el gobierno debe replantear su estrategia y atender con urgencia las alarmas que se encienden en varias regiones del país.


