Se reanudaba la economía, en países como Francia, España, Italia y Corea del Sur entre otros más, abriendo las compuertas para retomar el desarrollo, que se había frenado por la pandemia del Covid 19 que, los había dejado como dentro de un hoyo.
Ningún país estaba preparado para enfrentar semejante y compleja situación, que los había llevado al borde de la desesperación.
Hasta, el país tan desarrollado, que por suspicacia habían señalado, como donde el virus supuestamente se hubiera originado y escapado; por efecto bumerán también resultó afectado.
Pero, ¿ cuál debe ser el criterio básico?, se preguntaban para reanudar.
“Ahí estaba el detalle”, como dijera Cantinflas, con su experiencia particular, y que con sus inteligentes mensajes, siempre daba una cátedra social.
Trabajar, trabajar y trabajar; pero no justamente como el principio de un presidente sinigual, para el trabajador en tiempo extra, exprimir, agotar y en huevitos de oro, su sudor transformar.
Sino, como ley natural, por la que todos debemos producir algo bien compensado, que beneficie a los demás, para nuestro sustento asegurar; por lo que necesitamos, la oportunidad de hacerlo, con buena salud y capacidad intelectual, y mejor preparados, por lo que, es necesario estudiar las diferentes ciencias, especialmente las económicas para poder progresar.
Es que el conocimiento de las finanzas es necesaria y fundamental aprenderla desde la elemental, e inclusive poder aplicarla en el hogar.
Para que no le pase como el flojo, que se ganó el premio mayor y depronto lo pierde todo, creyendo que era la gallina de los huevos de oro.
Hasta los carnavales disfrutó el cacareo de la gallina que recibió en el año nuevo. Es que, el que nunca ha tenido gallinas hasta cree que la mierda es huevo.
El trabajo debe ser honesto, honrado, y bien remunerado, sin necesidad de quitarle a otro lo que justamente se ha ganado.
El trabajo hay que hacerlo con el sudor de nuestra frente , o con acciones inteligentes, que también beneficien los intereses de la demás gente.
El objetivo principal en un país es, “no encontrar en las personas condiciones indignas ni indigentes”.
Que todos logremos un mejor ambiente y bienestar, donde nada nos tengan que regalar, y todo lo podamos alcanzar, por nuestro buen servicio prestado con responsabilidad y honestidad.
Pero, por ahora y sin saber hasta cuándo los efectos y consecuencias de la pandemia terminaremos de superar, entonces, con actitudes y acciones más inteligentes, la economía tenemos que saber administrar.
¿Por dónde empezamos?, le preguntaba el granjero a la esposa, que solo una gallina y dos huevos, por la pandemia les quedaron.
¿..y qué nos comeremos hoy,…la gallina o los huevos?…. le pregunto la esposa al granjero, mostrándole vacío el caldero.
Hoy, algo diferente a los huevos y la gallina, debemos encontrar, para podernos alimentar, el granjero le hubo de contestar.
Es que, necesitamos a la gallina, para los huevos empollar y la producción suficiente alcanzar, para venderlos, y con los ingresos los demás suministros, poder comprar.
Entonces, plata prestada tenemos que buscar, para nuestro emprendimiento poder empezar.
Pero ojo!,..con los bancos, si como garantía, la gallina nos tengan que condicionar; porque quedamos en las mismas y… tarde o temprano, el filo del hambre, nuevamente tendremos que enfrentar.
¡Ayyy…..maye mía!, líbranos de tanto mal.!
Exclamó la esposa mirando hacia el corral, para asegurarse que la gallina, aún pudiera estar.
Sí mija, vaya a ver si los huevos también están, porque si no, entonces me voy a tener que ahorcar.
Ayyy…..mijo, así tampoco; le dijo la mujer sientiendo un vacío frio en las entrañas como cosa extraña.
¿…humnm.. y usted se ahorcaría por los huevos?.
Claro que no mija …y deje de llorar;…solo por el cuello que, el peso de mis angustias y masa corporal podrían soportar.
Por
José R. Múnera Navarro.


