Estar cerca de las obras inconclusas de la Gran vía de Puerto Colombia es evidenciar un gran retraso en cada uno de sus tramos, que acompañados de huecos, polvorín en gran cantidad y la inexistencia de trabajadores que impulsen el desarrollo de la construcción, es un dolor de cabeza diario para transeúntes, comerciantes y estudiantes de las instituciones de educación superior aledañas como la Universidad del Atlántico o Antonio Nariño
Siendo una obra que lleva más de un año y medio de atraso, ha sido victima de falsas promesas por parte de autoridades que afirman se realizarán acciones que mejoren la movilidad en la zona. Javier Fernández Paliz, quien es miembro de los sindicatos de la Universidad del Atlántico ha estado atento al tema y reveló detalles en exclusiva con Extranoticias sobre la falta de compromiso de las autoridades competentes: “Nosotros hicimos una reunión hace menos de un mes en la Universidad del Atlántico con transportadores, con personal de Puerto Colombia, con la directora de transito y habíamos quedado que el martes siguiente iban a cerrar la vía desde la bomba de Petromil hasta donde se encuentra el puente de la prosperidad, para empezar ese tramo que son docientos metros cuadrados”.
No obstante, tras el acuerdo no ser cumplido, Paliz tuvo la oportunidad de conversar sobre el tema con Ofelia Murillo, directora de transito del municipio, quien le respondió que “Eso no ha avanzado” y que el contratista de la obra, Javier Torres no hay recibido dinero de Departamento de planificación urbana en Barranquilla (EDUBAR) quien, según el sindicalista, debe recibir dinero de la Gobernación del Atlántico, para poder arrancar en plenas condiciones con el arreglo de los tramos.
En medio del gran atraso, parece haber una luz de esperanza que puede indicar el inicio del trabajo en la obra: “El martes trajeron un container, lo metieron por la 51 B por Telecaribe, quiere decir que quizás traigan los que son de la avanzada, para que empiecen a trabajar” Menciona Javier Fernández Paliz , concluyendo que hasta el momento es lo único que se sabe sobre el desarrollo de la obra. Con esto, todas las personas que transitan en los alrededores de la obra, quedan a la expectativa que de una vez por todas, el trabajo en ella, comience a marchar como se debe y no haya más afectaciones en lo que respecta en su mayoría a la movilidad.


