Este martes 24 de junio, Lionel Messi celebra su cumpleaños número 38. Más de dos décadas de carrera, una colección de goles imposible de igualar y títulos por montones adornan la historia de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Y aunque parezca difícil elegir entre tantos momentos mágicos, el propio Messi tiene claro cuál fue el gol más importante de su carrera. No fue un tiro libre exquisito, ni una jugada individual al estilo maradoniano. Fue un cabezazo.
“Tenía muchos goles que quizá son hasta más lindos y de muchísimo valor, por la importancia también, pero el gol de cabeza en la final de Champions League al Manchester United siempre fue mi favorito”, confesó alguna vez el rosarino, recordando aquella noche mágica del 27 de mayo de 2009 en el Estadio Olímpico de Roma.

Ese tanto, el segundo del FC Barcelona en la victoria 2-0 ante los ingleses, no solo ayudó a consagrar a su equipo como campeón de Europa, sino que también redondeó una temporada perfecta. Fue la coronación del triplete (Liga, Copa y Champions) y la consolidación definitiva de un joven Messi que, con apenas 21 años, empezaba a tomar el liderazgo de un equipo de leyenda.
El gol, además, tuvo un componente simbólico que lo hace aún más especial: un cabezazo acrobático, lanzado hacia atrás, desafiando la lógica física, para superar al arquero Edwin Van der Sar tras un centro milimétrico de Xavi Hernández. Messi, que por estatura no parecía hecho para brillar por alto, se suspendió en el aire como si el destino mismo lo empujara hacia la eternidad.
A lo largo de su carrera, Messi ha marcado goles de todos los colores: desde penaltis y tiros libres impecables hasta jugadas en las que dejó a medio equipo rival en el camino. Sin embargo, eligió ese cabezazo no por su estética, sino por su significado. “Por el momento, por lo que significaba, porque redondeaba un año inolvidable. Para mí es el más significativo de todos”, resumió el capitán argentino.
Hoy, en su cumpleaños número 38, mientras el mundo entero lo celebra, ese recuerdo sigue intacto.


