Una trágica noticia sacudió este jueves al mundo del fútbol. Diogo Jota, delantero portugués del Liverpool, falleció a los 28 años en un accidente de tránsito ocurrido en la localidad de Cernadilla, Zamora, España. En el siniestro también perdió la vida su hermano André, de 26 años, quien jugaba para el club Peñafiel de Portugal. Ambos se movilizaban en un vehículo que se salió de la vía sobre la 00:30 a. m. en el kilómetro 65 de la A-52 y terminó envuelto en llamas, sin que los servicios de emergencia pudieran hacer nada para salvarlos.
Aunque la carrera de Jota deja un legado futbolístico importante tanto en la Premier League como en la selección de Portugal, en Colombia su nombre quedará grabado en el corazón de muchos por un gesto que trascendió las canchas. En octubre de 2023, durante uno de los momentos más duros en la vida del colombiano Luis Díaz —cuando su padre fue secuestrado por el ELN—, Jota demostró un profundo compañerismo que emocionó al país sudamericano.
Ese 29 de octubre, en la jornada 10 de la Premier League, Liverpool se enfrentaba al Nottingham Forest. Díaz, afectado por la noticia del secuestro de su padre, no fue convocado para el partido. En su lugar jugó Jota, quien abrió el marcador al minuto 31. Al celebrar, corrió al banquillo y tomó la camiseta de Lucho, la levantó frente a la tribuna y la ondeó como un gesto de solidaridad que conmovió al estadio de Anfield y al mundo entero. La imagen se viralizó rápidamente y fue ampliamente destacada en Colombia como un ejemplo de empatía y humanidad.
Hoy, con la repentina partida de Diogo Jota, ese gesto vuelve a cobrar vida en la memoria de los colombianos, quienes no olvidan que, en medio de la adversidad, un compañero portugués se convirtió en un hermano más para Lucho Díaz.



