Este martes 8 de julio arrancó en Barranquilla el primer día del Foro de Desarrollo Local de la OCDE, que por primera vez se realiza fuera de Europa. La ciudad se convirtió en escenario de debates globales sobre sostenibilidad, innovación y desarrollo económico local, con la presencia de más de 3.400 asistentes y representantes de 95 países.
Uno de los momentos clave de la jornada fue la presentación de la estrategia Caribe Vivo y Biodiverso, impulsada por la Región Administrativa y de Planificación (RAP) del Caribe, como una hoja de ruta para proteger la biodiversidad del Caribe mientras se promueve el desarrollo económico. Jesús Pérez Benito Rebollo, gerente de la RAP, destacó que este foro “es una vitrina para mostrarle al mundo que desde Barranquilla y desde el Caribe se pueden hacer las cosas bien”. Además, subrayó que esta estrategia busca “implementar proyectos que protejan la biodiversidad y generen desarrollo para las comunidades”.
A partir de esta iniciativa se desarrollaron distintos paneles temáticos. Uno de ellos fue dedicado a la Economía Azul, un concepto que promueve el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos. El panel fue moderado por Fabio Arjona, director de Conservación Internacional, y contó con la participación de la gobernadora de Sucre, el director del INVEMAR y Alicia Montalvo, gerente de Acción Climática y Biodiversidad Positiva.
Montalvo insistió en que el reto no es solo ampliar las cadenas de valor en el mar, sino lograr que el beneficio económico quede en la región. “La riqueza derivada de la economía azul debe crecer en la propia región”, dijo, al tiempo que resaltó la importancia de “trabajar en instrumentos financieros innovadores”, mencionando entre ellos el carbono azul.
Otro panel destacado fue el de Preservación de Ecosistemas, moderado por Adriana García, directora de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, y con la presencia del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, y Dolores Barrientos, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Verano abordó la tensión permanente entre desarrollo económico y protección ambiental. “Todo depende del proceso que se quiera tener”, afirmó. Reconoció que esta discusión debe ser asumida por todos los actores: desde las corporaciones ambientales hasta los ciudadanos. “La tarea está presente, y a la gente también le toca poner de su parte para que estas discusiones avancen”.
Por su parte, Dolores Barrientos compartió una reflexión desde su experiencia como visitante extranjera. Al llegar a Barranquilla, dijo, le recordó a ciudades costeras de su natal México, como Cancún o Acapulco. Pero lo que más la impactó fue el aire. “El 90% de la población mundial no vive con aire limpio, y Barranquilla es parte de ese 10% que sí lo tiene”, destacó. Para ella, esa realidad debe ser valorada y protegida.
Así, con reflexiones locales e internacionales, la primera jornada del Foro OCDE en Barranquilla dejó claro que el Caribe tiene mucho que decir en materia de desarrollo sostenible, especificamente en los ecosistemas.


