La situación en el Atlántico por la ola invernal es dramática pues si bien el Canal del Dique no se ha roto, gran parte de la margen oriental y de la zona baja de dicho canal ya están inundados.
Así lo reconocieron el diputado Gonzalo Baute y el veedor del sur del Atlántico, Rafael Manjarrez en el programa Termómetro que se transmite por CTV y que dirige Víctor López Aroca.
Baute señaló que en la sesión descentralizada que realizaron los diputados en el sur del Atlántico pudieron observar la intervención de 317 metros de longitud del muro de contención en un sector del municipio de Santa Lucía por parte de Cormagdalena y las medidas de mitigación por parte de la Gobernación del Atlántico .
El dirigente político reclamó que el Gobierno nacional participe de una manera más activa con la presencia de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. “El riesgo es inminente. Pudimos constatar que en otros puntos el Canal del Dique se sigue socavando el terreno y ya hay ingreso del agua hacia las tierras más bajas. Lo anterior quiere decir que el riesgo de amenaza hacia el terraplén de la carretera aún es mayor”, señaló Baute.
“La naturaleza no se puede predecir y por eso le hacemos un llamado a los funcionarios de la Unidad para que tomen cartas en el asunto”, agregó Baute.
Por su parte, Rafael Manjarrez afirmó que: “el riesgo es inminente. Anteriormente existían unas playas que protegían la margen del departamento. Al pasar los años estas playas desaparecieron y finalmente fueron puestas del lado de la margen del departamento del Magdalena, dejando al descubierto unas entradas hacia las ciénagas”.
Agregó que: “En este momento de emergencia, del lado de Ponedera, y Palmar de Varela, está entrando aguas arriba y los muros de contención de Palmar, Santo Tomás y Sabanagrande no van a resistir ese embate y van a tener que cobrar la misma altura que está la finca Paraíso por donde está el boquete. Lo que significa que hay que realizar una rectificación de niveles urgentes y ver por donde está entrando el agua”.
Baute retomó la palabra para señalar que en el sur del Atlántico hay 200 mil habitantes que se vieron afectados hace 12 años con el rompimiento del Canal del Dique y el miedo se siente. “La situación en la margen oriental es muy grave porque ya allí hay aguas que han inundado cultivos y los animales no tienen dónde comer. Situación que se agrava porque han encontrado tuberías de agua enterradas”, indicó.
Rafael Manjarrez señaló que hay que direccionar el río porque está pegando de frente y a la hora de que se rompa el jarrillón, no habrá nadie que salve esto.


