El gran problema de la humanidad es no conocer su verdadera historia, esa que nunca se ha enseñado con claridad, por lo que se continúa con la duda metódica de no saber de donde venimos, en donde realmente nos encontramos; y mucho menos saber a dónde carajo iremos a templar.
Entonces al final de sus días el hombre, -en su identidad de género integral- se aferra de la fe, que le hace entender que, al mismo lugar de donde procedemos tenemos que regresar. Por supuesto con el alma purificada.
¿ y entonces aha?
Oh! Cuánta historia ha pasado desde que el hombre aprendió a comunicarse y sobre todo a dejar registros de lo que ha hecho, para que de manera gráfica u oral la entendieran los demás que lo han seguido detrás; hasta el día de hoy que, después de cruzarnos con tantas lenguas, se nos quiera presentar la historia como algo nítido sin que en nada se haya podido alterar o especular.
“A joder a otro” dijo aquel que, soplando hacia arriba cuando estando en comunidad reunidos en una iglesia, veía como la pluma le venía pa’ encima, habiendo apostado que, a quien le cayera, sería el dueño del pedo que se habían tirado.
Quién sabe cuántas vainas falsas habrán acomodado en la historia, por intereses particulares, por parte de los encargados de tenerlas que narrar, para en la sociedad saber acomodar, y sobresalir con poder o beneficios, jodiendo a los demás.
Entonces me quedo flotando en el principio filosófico y metafísico que me hace entender que todo en esta vida es cíclico, al asegurar que, lo que ayer fué, hoy es y mañana será; por lo que, mi inspiración para éste cuento también se apoya en una canción popular; pensando que la humanidad, como que realmente camina como el cangrejo: ” pa’ lante y pa’ tras”.
Siempre, y desde la época de las bárbaras naciones, han existido líderes poderosos, y emperadores obstentosos y pretensiosos que, han manipulado a sus pueblos y dominado a otros, con su estilo terrorista; algunos fungiendo como nobles caudillistas.
En esa dinámica cíclica, es posible que al menos un paso de traslación en pos del desarrollo, el hombre en cada era pueda avanzar, al conservar en su mentalidad hereditaria procesos inconclusos, que lo induzcan a progresar; pero lamentablemente muchos todavía con la violencia no dejan de maltratar.
Tal vez por lo anterior, cada vez se ven resurgir líderes con características similares a los que la misma historia se ha encargado de registrar, por sobresalir con actitudes de dictadores y emperadores, como habiendo despertado de un prolongado sueño desde el más allá, dispuestos con el mismo propósito de continuar mortificando a la humanidad.
Es que al parecer, hoy somos lo que antes fuimos, y en un posible retorno, tal vez seremos y haremos lo que en esta vida nos encargaron y no alcancemos a realizar.
En ese sentido muchos de nuestros errores pasados, en esta vida podemos ir purgando, hasta purificar el alma que nos permita obrar solo en función de la bondad; aunque a muchos, todavía sus ansias de poder belicoso no les permita apartarse de la maldad, que les condiciona el placer de estar perjudicando a los demás.
Según Dante Alighieri, en la La Divina Comedia, el Purgatorio está dividido en siete terrazas o niveles, correspondientes cada una a los siete pecados capitales, que son: soberbia, envidia, ira, pereza, avaricia, gula y lujuria.
Estas terrazas al parecer representan el proceso de purificación de las almas antes de acceder al Paraíso Celestial.
En ese sentido, atendiendo solo a mi pensamiento como única certeza indudable,-según entiendo de René Descartes-, creo que tal vez estamos muertos en vida, mientras limpiamos las terrazas ubicadas en nuestras almas, para poder optar al paso celestial; pero que, si se cumple el tiempo destinado y no quedaron bien limpias, entonces aparentemente nuevamente moriremos; pero no en la eternidad, porque tendremos que regresar para terminarlas de limpiar.
Estas terrazas son los pecados capitales que además inducen a otros vicios; pero además, sirven para reflexionar, obervando en qué terraza hoy nos encontramos y/o cuántas nos faltan por limpiar, para poder optar por el plano ideal; evitando caminar como el cangrejo, ” pa’ lante y pa’ tras”; aunque realmente el cangrejo camina de costado, tirando para la izquierda o su derecha, según donde tenga su hueco de protección mejor ubicado.
En ese sistema de cosas hasta la naturaleza misma se pone brava, y como algún poderoso borrador se estremece con fenómenos ambientales, y hasta las mismas “emergencias antrópicas”, accidentales o intencionales, para tratar de poner cada cosa en su lugar; suceden para que el hombre irreverente las comprenda, y pueda entonces regresar a su dimensión ideal, que tal vez en la misma tierra podría estar; la que sería solo para los “mansos”, que según la 3a bienaventuranza de la cristiandad, son los que la tierra heredarán.
Ayy…qué calamidad por inundaciones se ha tenido que evidenciar, casi de inmediato cuando aquel gobernador de Texas se atrevío a expresar” que: ” si Dios fuera ilegal, también lo podría deportar”; como también en Paratebueno-Colombia, la tierra por un día hizo temblar, unas horas después de que a un precandidato presidencial intentaran asesinar.
Pero aún, en el contexto sociopolítico actual, el hombre en su afán personal de a otros querer gobernar, a su ser superior no decide respetar y más bien solicitar: ” De las aguas mansas líbrame Señor, que de las bravas yo me he de librar”
También hay otros aparentemente mansos, que andan en sus respectivas iglesias dizque por el bien de todos rogando, pero con el mazo dando”.
En ese sentido, el círculo vicioso de la vida creo que seguirá funcionando,..y como decía mi abuela “sabrá Joaco hasta cuándo”.

Por
José R. Múnera N.


