Columna dominical #DesdeElAlma
Por Mauricio Molinares Cañavera
Se acabó julio…
Y con él, la temporada de memes de Julio Iglesias.
“Julio viene, Julio ya llegó, Julio se va…”
Cada año igual, y cada año nos saca una sonrisa.
Pero esta vez, entre broma y broma, me vino a la cabeza una canción suya que me dejó pensando:
“Me olvidé de vivir.”
La escuché de niño, porque a mis tías les encantaba Julio.
Y aunque no lo sabía entonces, esa canción —originalmente francesa, escrita por Jacques Revaux y Pierre Billon—
es una confesión a corazón abierto.
Un éxito que habla del precio de correr sin freno, de priorizar lo urgente y olvidar lo importante.
“De tanto querer ser en todo el primero, me olvidé de vivir los detalles pequeños…”
Y entonces me pregunté:
¿No estaremos todos un poco así?
Contestando correos mientras cenamos.
Mirando pantallas mientras nuestros hijos nos hablan.
Corriendo tanto… que no nos damos cuenta de que se nos va la vida.
Pero esta columna no es un lamento.
Es una alarma suave.
Una invitación.
A acordarnos de vivir.
A detenernos, aunque sea un momento, para ponerle alma a lo que hacemos.
A oír una canción completa.
A abrazar sin prisa.
A decir “te quiero” sin excusas.
A volver a lo simple.
Y quizá, después de leer esto, debas hacer algo.
Llamar a alguien.
Modificar tu agenda.
Abrazar a tu esposa, a tus hijos.
Tener un plan en familia.
O simplemente reír con algunos amigos.
Vive, por favor. Vive.
Que no se te olvide vivir.


