En la mañana de este martes, funcionarios de la Superintendencia Nacional de Salud iniciaron formalmente el proceso de intervención de la ESE UNA, tras detectar graves problemas administrativos y financieros en su operación.
De acuerdo con información conocida por El Heraldo, la entidad tiene actualmente más de 14 mil millones de pesos en ingresos que no han sido facturados. Se trata de recursos ya generados por servicios prestados, pero que no han ingresado a las cuentas debido a dificultades en los cobros y en la expedición de facturas a las EPS.
Uno de los mayores inconvenientes señalados en la empresa pública son los contratos de largo plazo suscritos con diferentes operadores desde su creación. Son cinco convenios con vigencias de 15 años que absorben cerca del 80 % de la facturación mensual de la ESE, lo que limita aún más su capacidad de recaudo.
Entre ellos se destacan:
- El contrato de UCI con la UT UCI Pediátrica y Neonatal, por $354 mil millones.
- La prestación de servicios farmacéuticos con la UT Servicios Farmacéuticos del S&D, por $241 mil millones.
- El servicio de imágenes diagnósticas con la Sociedad Ayudas Diagnósticas del Atlántico, por $303 mil millones.
- El suministro de alimentos a cargo de Servicios de Alimentos N.P., por $173 mil millones.
- Y el contrato de laboratorio clínico con la UT ESE UNA, valorado en $85.563 millones.
Como interventor fue designado Freddy Socarrás, según confirmó el medio Zona Cero. Los delegados de la Supersalud se presentaron al mediodía en la sede de Alta Complejidad, anteriormente conocido como Hospital Cari.
En ese momento estaba al frente de la gerencia Rosmery Wehedeking, quien asumió el cargo tras la salida de Pablo Alberto De La Cruz Gómez, retirado meses atrás en medio de protestas de empleados que reclamaban pagos atrasados.
La crisis financiera ha repercutido directamente en el personal médico y administrativo. Esta misma semana se registró un paro en el hospital departamental de Sabanalarga, motivado por deudas que superaban entre cuatro y seis meses de retraso en los salarios.


