El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Vías (Invías), anunció este martes 26 de agosto la obtención de la licencia ambiental que permitirá la construcción de dos viaductos en la vía Ciénaga – Barranquilla. La autorización, expedida por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) mediante la resolución 001734 del 21 de agosto de 2025, representa un paso clave para dar inicio a las obras largamente esperadas en este corredor vial estratégico para el Caribe colombiano.
En entrevista exclusiva con Extra Noticias, el senador Antonio Zabarain, uno de los principales impulsores de este proyecto, celebró la aprobación, pero cuestionó los tiempos en los que se surtió el trámite. Según explicó, la licencia ambiental fue solicitada en noviembre de 2021, al momento de adjudicarse las obras, pero su aprobación se demoró más de tres años y medio. “Lo que pasa es que una licencia ambiental de esa naturaleza no puede tener una duración para su expedición de más de 6 meses y aquí se demoraron más de 3 años y 6 meses con la inacción de este gobierno que lo único que ha generado es más subdesarrollo y pobreza”, señaló el congresista.
El retraso, advirtió Zabarain, no solo afectó el cronograma de la obra, sino que también generó un sobrecosto considerable en su valor total. “Ese proyecto inicialmente estaba completado en alrededor de 700 mil millones de pesos y con 4 años de atraso eso puede tener un incremento de un 20%. Ese 20 sería 280 mil millones de pesos. Pero lo importante es que la licencia se aprobó, un documento demasiado extenso de 463 páginas”, explicó el senador, subrayando el impacto financiero que recaerá sobre la inversión.
El proyecto de los viaductos sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta ha sido considerado prioritario por las autoridades y la ciudadanía debido a los problemas históricos de movilidad, accidentalidad y afectaciones ambientales que se presentan en este tramo de la vía. Zabarain destacó que su liderazgo en la iniciativa estuvo motivado por la necesidad de ofrecer soluciones de fondo a la conectividad del Caribe. “Ese fue un proyecto bandera el que nosotros liderábamos no solo porque conectaba a Ciénaga con Barranquilla y disminuía la accidentalidad sino porque es un proyecto que beneficia al Caribe y al país”, afirmó.
La construcción de los viaductos permitirá una circulación más segura y eficiente en la zona, al tiempo que reducirá la presión sobre los ecosistemas de la Ciénaga Grande, uno de los humedales más importantes de Colombia y patrimonio de la humanidad. De acuerdo con el senador, la obra representa un punto de inflexión en la infraestructura de la región, siempre y cuando se ejecuten los trabajos con rigor técnico y bajo una supervisión responsable.
Finalmente, Zabarain hizo un llamado para que las fases de construcción avancen de manera inmediata y sin más demoras, insistiendo en la importancia de una interventoría eficaz. “Esperamos que el constructor arranque pronto y que el interventor sea propositivo”, concluyó, reiterando su compromiso de seguir vigilante frente al avance de un proyecto que, tras años de espera, comienza a hacerse realidad.


