ExtraNoticias sigue recopilando reacciones a la propuesta del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien abrió la posibilidad de liquidar la empresa Air-e y entregar la operación a la generadora Gecelca. En esta ocasión, el senador José David Name fue contundente en su opinión, señalando que el país enfrenta un problema financiero y energético de gran magnitud.
Para Name, Air-e representa “un cáncer que el Gobierno necesita extirpar”. Explicó que la última intervención y liquidación de una empresa de este tipo ya le costó al país más de 12 billones de pesos, y que en el escenario actual, la cifra podría superar los 15 billones. Comparó este monto con la reciente reforma tributaria, que busca recaudar 26 billones, para dimensionar la gravedad del impacto que podría tener el caso de la compañía en las finanzas nacionales.
El senador advirtió que, si el Gobierno no respalda con recursos a la administración actual de Air-e, liderada por Nelson Fonseca, la liquidación será inevitable. Según detalló, se requieren al menos 4 billones de pesos para saldar deudas con los generadores térmicos, garantizar el pago a empleados y sostener la operación. De no hacerlo, una liquidación traería consecuencias severas, como ya ocurrió en gobiernos anteriores con procesos similares que llevaron a la quiebra a empresas de ingeniería y afectaron al sistema eléctrico en cadena.
Sobre la posibilidad de que Gecelca asuma el mercado de Air-e, Name fue tajante: “No debemos trasladarle esa enfermedad a Gecelca porque se la llevaría por delante”. Señaló que la generadora no tiene la capacidad para operar en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira, lo que pondría en riesgo la estabilidad del sistema.
Como alternativa, el congresista propuso que empresas con mayor trayectoria y músculo financiero, como la Empresa de Energía de Bogotá o EPM, podrían asumir parcialmente el mercado, especialmente en Barranquilla y parte del Magdalena. Para los sectores menos atractivos, como el de La Guajira, planteó que el Gobierno Nacional invierta directamente los recursos, lo que permitiría un manejo más equilibrado y sostenible de la crisis.


