En una entrevista exclusiva con Extranoticias y Radio Tropical, el economista Jorge Vergara, experto en temas financieros y de servicios públicos, fue enfático al afirmar que no es viable bajo ningún punto de vista la compra de la empresa de energía Aire por parte de la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico. Para Vergara, esta propuesta refleja una falta de responsabilidad, especialmente teniendo en cuenta la situación económica actual de ambas administraciones.
El economista destacó que el Distrito de Barranquilla y la Gobernación atraviesan una crisis financiera que impide siquiera pensar en asumir un compromiso de esa magnitud. Recordó que ambos entes territoriales están sobreendeudados, con obras inconclusas y proyectos pendientes de financiación. En el caso de la Gobernación, aseguró que “ni siquiera ha podido terminar las obras que dejó la exgobernadora Elsa Noguera, muchas de ellas hoy en riesgo de deterioro por la corrosión en el litoral atlántico”.
Vergara también precisó que el Distrito enfrenta una carga similar. De hecho, indicó que existe una demanda interpuesta contra el acuerdo que permitió al alcalde sobreendeudar la ciudad con tres billones de pesos adicionales, a los que se suman otros tres billones de deuda ya existente. “¿De dónde van a sacar la plata?”, cuestionó el economista, al señalar la imposibilidad real de asumir nuevas obligaciones financieras.
En cuanto a los activos de Aire, el experto explicó que, aunque la empresa se valora en 4,2 billones de pesos, gran parte de ese capital corresponde a cartera difícil de recuperar. Los activos en plantas y equipos, descontando la depreciación, se reducen a cerca de 1,4 billones de pesos, mientras que la deuda actual supera los 3,4 billones de pesos entre generadores, proveedores y entidades financieras.
A esta situación se suma el pasivo laboral, que desde 2020 ya supera el billón de pesos. Según Vergara, decisiones administrativas como el cambio de contratos temporales a indefinidos han generado costos mensuales adicionales por más de 600 mil millones de pesos, lo que agrava aún más la frágil estabilidad financiera de la empresa.
Finalmente, el economista recalcó que Aire es una compañía que en 28 años de operación privada no ha podido arrojar utilidades sostenibles, pese a los diferentes modelos de administración. Por ello, insistió en que cualquier intento de compra por parte del Distrito o la Gobernación sería un error que no resolvería los problemas estructurales del servicio de energía en la región Caribe.


