Se acercan las festividades de fin de año, una época cargada de alegría, reuniones familiares, celebraciones religiosas, actividades comunitarias y momentos de descanso. Eventos como el Día del Niño, las tradicionales Novenas de Aguinaldos, la Navidad y el Año Nuevo, hacen parte de nuestro calendario cultural y social. Sin embargo, estos momentos también traen consigo riesgos que, si no se gestionan de manera adecuada, pueden afectar seriamente la seguridad, tranquilidad y buena convivencia dentro de los conjuntos residenciales o propiedades horizontales.
El incremento del tránsito de personas ajenas a la copropiedad, las reuniones masivas, el uso frecuente de zonas comunes, la movilidad vehicular y las ausencias prolongadas de algunos residentes, son factores que pueden generar vulnerabilidades en la seguridad.
Por esta razón, es fundamental tomar desde ya medidas preventivas, no solo desde la administración, sino también desde el compromiso individual de cada residente.
A continuación, se presentan algunas sugerencias esenciales, debidamente ampliadas y analizadas, para fortalecer la seguridad durante esta temporada:
Durante las festividades, es habitual que aumente el ingreso de personas ajenas a la copropiedad: familiares, amigos, domiciliarios, técnicos, decoradores, entre otros. Este flujo puede ser aprovechado por personas malintencionadas si no se realiza un adecuado control de acceso.
Sugerencias particulares:
– Establecer un protocolo claro para el ingreso de visitantes, con autorización previa del residente mediante llamada, aplicación o registro.
– Instruir al personal de vigilancia para solicitar y verificar documento de identidad a toda persona ajena.
– Restringir el ingreso libre de domiciliarios, entregando los pedidos únicamente en portería, con las debidas salvedades que se puedan presentar.
– Solicitar a los residentes que informen con anticipación si van a recibir un grupo numeroso de personas para eventos o celebraciones.
– Registrar en bitácora cualquier ingreso excepcional y asegurar que haya trazabilidad.
Un acceso desordenado es una puerta abierta a incidentes que pueden evitarse con controles sencillos y responsables.
– Informar a todos los residentes que está absolutamente prohibido el uso, tenencia o quema de pólvora, tanto en áreas privadas como comunes. Esto no solo es una medida interna, sino una obligación legal en la mayoría de municipios.
– Establecer límites claros para el consumo de bebidas alcohólicas en zonas comunes. Si bien no está prohibido en todos los conjuntos, debe hacerse con moderación y respeto.
– Regular el volumen de la música y establecer horarios máximos para fiestas o reuniones, en concordancia con el reglamento de propiedad horizontal y las normas municipales de convivencia.
– Promover la cultura del respeto entre vecinos, entendiendo que no todos celebran de la misma manera ni en los mismos horarios.
Celebrar con respeto es celebrar mejor. Lo que para unos es fiesta, para otros puede ser un problema.
El mal manejo de celebraciones es una de las principales causas de conflictos, accidentes e incluso sanciones en propiedad horizontal.
Sugerencias particulares:
La Navidad y el Año Nuevo son momentos propicios para renovar lazos, compartir con quienes amamos y mirar con esperanza el nuevo ciclo que llega. Sin embargo, también es una etapa que exige mayor conciencia colectiva. Que el espíritu de estas fechas no se vea empañado por incidentes evitables.
El flujo vehicular también aumenta en estas fechas, lo que puede generar congestión, pérdida de objetos o daños a bienes comunes y privados.
Sugerencias particulares:
– No permitir el ingreso de vehículos sin previa autorización del residente.
– Prohibir el préstamo de controles de acceso o tarjetas a terceros no residentes.
– Reforzar la vigilancia en parqueaderos, especialmente en horas de alta movilidad.
– Exhortar a los residentes a no dejar objetos de valor a la vista dentro de sus vehículos.
– Verificar que se respeten los espacios asignados y evitar el parqueo en zonas no permitidas.
Una copropiedad organizada vehicularmente es una copropiedad más segura.
Finalmente, la mejor medida de seguridad es una comunidad bien informada y solidaria.
Sugerencias particulares:
– Establecer y recordar los canales oficiales de comunicación (grupo de WhatsApp, cartelera, correo, app del conjunto).
– Invitar a los residentes a reportar inmediatamente cualquier situación sospechosa, objeto abandonado o comportamiento inusual.
– Promover campañas internas sobre seguridad, autocuidado y convivencia, en un lenguaje amigable pero claro.
– Recordar a quienes se ausenten durante varios días que informen a la administración o vigilancia, para redoblar controles en sus unidades.
– Invitar al consejo de administración a apoyar activamente la divulgación y cumplimiento de estas recomendaciones.
Cuando la comunidad actúa como un equipo, la seguridad se fortalece naturalmente.
Sugerencia final
Las zonas comunes como salones sociales, BBQ, parques infantiles y piscinas tienen alta demanda durante diciembre, lo cual puede derivar en conflictos o situaciones de riesgo.
Sugerencias particulares:
– Exigir la reserva anticipada de espacios comunales, mediante los canales definidos por la administración.
– Asegurar que el uso de estos espacios cumpla con los horarios, capacidad y condiciones establecidas en el reglamento interno.
– Prohibir actividades que impliquen consumo excesivo de alcohol, actos vandálicos o comportamientos inapropiados.
– Recordar a padres y acudientes que los niños deben estar bajo supervisión directa de un adulto en todo momento.
– Hacer rondas más periódicas por parte del personal de vigilancia o administración para verificar el buen uso de las instalaciones.
Las zonas comunes deben ser espacios de integración, no de desorden. El respeto mutuo y el cumplimiento de normas aseguran una mejor convivencia.
Desde la administración se hará un llamado respetuoso pero firme a toda la comunidad: celebremos con responsabilidad, vivamos estas fiestas con alegría, pero también con sentido común y respeto por nuestros vecinos y por el espacio que compartimos.
Que las luces de diciembre iluminen no solo nuestros hogares, sino también nuestro compromiso con la seguridad, el orden y la buena convivencia.
Escrito por:
Jorge Enrique Hernández Alonso


