La Universidad del Atlántico se pronunció oficialmente luego de los hechos de violencia registrados este martes 14 de octubre en su sede norte, en los que se presentaron daños materiales e incendios en medio del proceso de elección del nuevo rector. A través de un comunicado dirigido a la opinión pública, la institución condenó los actos de alteración del orden y aseguró haber activado de inmediato los protocolos de seguridad.
“El equipo de vigilancia institucional, junto con el Departamento de Infraestructura Física y Servicios Generales, activó de manera inmediata los protocolos establecidos para garantizar la seguridad de las personas y la protección de los bienes de la institución”, indicó la universidad en el documento emitido desde Puerto Colombia, Atlántico.
La administración también aprovechó el pronunciamiento para hacer un llamado a la calma, al respeto y a la responsabilidad durante el desarrollo del proceso de designación del rector para el periodo 2025-2029. “La Universidad del Atlántico hace un llamado a la comunidad universitaria a mantener la calma, actuar con responsabilidad y evitar cualquier acción que pueda poner en riesgo la integridad física de los miembros de la institución o el desarrollo normal de las actividades”, añadió el comunicado.
El alma máter insistió en su compromiso con los valores institucionales, destacando la transparencia, la participación y el respeto como pilares de la democracia universitaria. En esa línea, invitó a los distintos sectores de la comunidad educativa a privilegiar el diálogo y la convivencia pacífica como mecanismos para superar las tensiones internas que han marcado el proceso electoral.
Finalmente, la institución reiteró su disposición para escuchar las inquietudes de los diferentes grupos académicos y estudiantiles. “Somos una administración de puertas abiertas para la escucha y la participación activa, en el marco del respeto y la tolerancia”, concluye el comunicado.
El pronunciamiento se da en medio de una creciente crisis institucional, con enfrentamientos entre simpatizantes de los candidatos a la rectoría, denuncias de presuntos conflictos de interés en el Consejo Superior y daños a la infraestructura universitaria, hechos que mantienen a la comunidad de la Uniatlántico en un clima de tensión e incertidumbre.


