Un 5 de noviembre de 1644, fue fundado por Adriano Vargas y Francisco Enciso el municipio de Pore en el Casanare, reconocido por su trascendental papel en la gesta libertadora de Colombia.
En ese mismo siglo, los jesuitas lograron la organización de sólidas haciendas que enfocadas en la producción de ganado ofrecieron a la región gran desarrollo económico, situación que aunada a las relaciones comerciales que mantenía con Venezuela y Tunja, además de las particulares condiciones del proceso de la independencia nacional, condujo a que se le asignara el título de capital de la provincia de Nueva Granada en 1818. llegando a ser capital provisional de la Nueva Granada.
Este pequeño municipion fue también el escenario en donde se encontraron las tropas de Bolívar con las de Santander para dirigirse hacia el puente de Boyacá, donde se logró el triunfo en la batalla decisiva por la libertad.
Mediante la Ley 936 del 30 de diciembre de 2004 se declaró patrimonio histórico y cultural de la nación.
El municipio casanareño alberga las llamadas ‘Ruinas de Pore’, vestigios de construcciones de aquella época colonial, que aún sobreviven en sectores, como testigos de lo que ha sido su grandeza histórica.
Según investigaciones, se cuenta que Pore llegó a tener el estatus de ciudad por lo que tuvo hasta cuatro iglesias, una de ellas fue una catedral, donde aún se conservan restos de su fachada y la torre del campanario. Se dice que al fondo se extendía toda su nave, donde hoy actualmente hay un parque con cancha deportiva.
Así mismo, al fondo del parque se localizaba una prisión, de la cual aún permanecen un muro y partes de un arco. En la esquina, se levantaba otra iglesia, sumada a un templo pequeño que estaba situado donde hoy se ubica la actual iglesia del municipio.
“Lo más importante son esos vestigios, esto es lo que les queda. Los Poreños han sido descuidados y desjuiciados en el hecho de mantener sus riquezas.donde por ejemplo al otro lado del parque, se encuentran las ruinas de la cárcel, las cuales hace 75 años eran toda una muralla de un lado al otro, toda una cuadra de 3 metros de altura, pues había todas las divisiones internas, incluso estaba el famoso túnel del que tanto se hablaba en la municipalidad.
Aún así, Pore sigue levantándose sobre las ruinas que guardan las memorias de una importante ciudad de la Nueva Granada, ese legado y esa riqueza histórica que hoy sigue latente entre sus habitantes y le permiten soñarse como esa ciudad que resplandece entre los Llanos del Casanare.
“Fray Ignacio de Mariño dijo en alguna ocasión: ‘Porque Pore no morirá” y nosotros nos lo hemos tomado muy en serio para entender que este pueblo sea cada día más grande y más bonito, más importante y que se dé a conocer”
Nota Dayssy Assis


