Hay dos palabras en el Caribe Colombiano, que de manera coloquial tienen un significado especial, aunque la Real Academia sobriamente mejor las permite significar.
Si bien el término ” vitrinero” es referido al que trabaja o vende vidrio; como al que escaparates o vitrinas le gusta mirar; también para identificar a un “espantajopo” se acostumbra a utilizar.
El Espantajopo” es una palabra de la costa que se refiere a una persona que aparenta ser alguien que realmente no es, pero tarde o temprano pela el cobre mostrando su verdadero estatus al revés.
Generalmente lo hace para impresionar, manifestándose a través del consumo ostentoso y la vanidad, en redes sociales procurando figurar.
El término es una forma de criticar a quien busca encajar en un estatus social que no tiene, y hasta en tal medida que, por su complejo de superioridad puede hacerse despreciar.
Pero hay algo además que consiste en aparentar un nivel económico que no le conviene, ofreciendo y hasta regalando cosas costosas que después necesita y no las tiene.
En un tertuliadero famoso de Barranquilla, un vitrinero y un espantajopo al calor de los tragos de ron cococho que en una botella de un fino whisky, para aparentar calidad lo habían envasado; sin darse cuenta de que otros clientes en el entorno, la falsedad etílica le habían pillado.
El uno decía:
Es un vitrinero que con el don de la palabrahablando paja a todos no tiene descrestados, que no tiene para darnos a nosotros y haciendo regalos por otros lados. Es que se cree el más inteligente de todos los continentes, que no puede resolver nuestra guerra interna y promete componer la del medio oriente.
El otro arremetía:
Ahora dizque haciendo donaciones para países afectados por tragedias naturales, cuando la misma naturaleza nos está golpeando fuerte a nosotros por todos lados, y por el contrario, con su negligencia y corrupción nos tienen más fregados.
Un tercero que estaba en la mesa de al lado, sin permiso en la conversación se ha agregado, y un cuento aparentemente infantil tergiversado les ha contado:
Ron Ron Renacuajo salió una mañana muy tieso y muy majo, a bucar que comer porque en la casa no había un carajo. Es que en la tienda de la esquina el vale le habían cerrado y en los bancos las tarjetas de crédito bloqueado.
Un suculento mojón humano en el camino se ha encontrado, producto de algún desplazado, y se puso a calcular cómo entre su familia lo podrían haber disfrutado.
En una hoja de bijao el preciado mojón ha acomodado y con una varita decidió fraccionar. Por supuesto pensando en que, ” quien parte y reparte, la mejor parte le ha de tocar”.
Decía:
Este pedazo para mi mamá, este pedazo para mi papá, este pedazo para mi esposa la Mona René, éste para mi hijo Nicolás aunque no lo crié, este para mi linda novi@ y este pedazote para éste pechote de caché.
Depronto cae en cuenta:
Ñerdaaaa,….. pero se me olvidaron mis hermanos, Nojoda… mis hermanos que coman mierda.
De regreso a la casa Ron Ron intentó atravesar una carretara en construcción sin precaucion, cuando la Mona René desde lejos se percató y le grito:
“Sapo cuidado con la aplanadora, pero por grosero y repelente solo le respondió: ” que aplanadora ni que hijupruffffff…”
y en la siguiente vuelta del rodillo, su huella como un mapamundi en plastilina quedó plasmada cerca al bordillo.
Me imagino que se refieren a nuestro señor presidente, quien usualmente aparenta ser benevolente, pero con cierto tipo de gente complaciente.
Exactamente, dijo uno de los borrachos en tono insolente. Es que ese señor nos lleva el pais al garete, porque no puede con las orejas y poniéndose más aretes.
El vitrinero o espantajopo tiene un significado específico y cultural, más bien relacionado con el consumismo y la apariencia social, conque acostumbra a los demás descrestar.
Por
José R. Múnera N.


